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La vidente de Abtao murió de 24 golpes en la cabeza

La vidente María Blanca Suárez González, de 69 años, murió el pasado martes como resultado de los 24 golpes que la asesina le asestó en la cabeza con la mano de un almirez de bronce, según el forense que ayer realizó la autopsia. Éste ha comprobado, además, que la agresora infirió a la víctima varios cortes en las muñecas con intención de que se desangrase más rápidamente.Suárez González resultó muerta a media tarde del pasado martes, en el inmueble número 44 de la calle de Abtao, donde ocupaba el apartamento 10 de la cuarta planta. Su cadáver fue descubierto dentro de la bañera por el portero de la finca, cercana al parque del Retiro.

María Blanca Suárez, de ideología ultraderechista, viuda de un militar, se dedicaba a adivinar el futuro a través de la lectura de los posos del café. Hacía que sus clientes bebieran en una taza y posteriormente interpretaba el porvenir leyendo los restos que quedaban en el recipiente.

La víctima tenía una clientela muy numerosa y solía recibir a diario una media de 8 o 10 personas, a cada una de las cuales cobraba 2.500 pesetas por sesión. La policía ha encontrado en el domicilio varias libretas en las que constan tales ingresos.

Pistola de juguete

El Grupo de Homicidios de la Brigada Judicial de Madrid, encargado del caso, sospecha que la autora del crimen es una de las clientas de María Blanca Suárez. Posiblemente pretendía apoderarse de las joyas y el dinero, que la víctima siempre guardaba en su casa. En la casa había un sobre vacío que contenía al menos 30.000 pesetas, según la anotación que figura en él.En el lavabo del baño donde fue hallado el cadáver fueron encontrados un anillo, una esclava y una pulsera -pertenecientes a la adivina- que la asesina olvidó llevarse por tener que escapar precipitadamente.

El portero de la finca, Antonio, subió al apartamento tras, ser advertido por un vecino sobre los gritos procedentes del mismo. El conserje, que iba armado con una pistola de juguete, llamó al timbre de la puerta y salió a abrirle la homicida, quien a, su vez empuñaba otro arma. La desconocida, con gran sangre fría, le advirtió: "Si te mueves, te vuelo la cabeza".

La agresora salió del inmueble por las escaleras y se ignora, qué dirección tomó y el medio empleado para alejarse de la calle de Abtao, según han indicado fuentes policiales.

María Blanca Suárez convivía tan sólo con un viejo perro pastor alemán, que en ningún momento atacó a la asesina, sino que "se limitó a llorar junto al cadáver de su dueña", según testigos presenciales.

La sirvienta de la vidente ha asegurado que ésta no tenía en su casa ninguna pistola. Tampoco poseía ningún almirez, por lo que, se supone que la agresora llevó consigo la mano de bronce empleada para cometer el crimen.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de agosto de 1988

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