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Carl Lewis derrota a Ben Johnson en Zúrich

Carl Lewis (Estados Unidos) vuelve a ser grande, sonríe de nuevo y es otra vez el rey de la velocidad. Lewis levantó los brazos hacia el ciclo porque había apostado fuerte y ganó. Lewis derrotó ayer a Ben Johnson (Canadá) en los 100 metros de Zúrich. Y lo hizo a su estilo, en progresión, como si la carrera no tuviera fin para él. A los 70 se fue a por Johnson, a los 90 le igualó y a los 100 ya no le veía. Fue la revancha de los Mundiales de Roma 87. Lewis repitió la marca de 9.93 segundos y Johnson no fue ni el segundo. En 10 metros, Lewis le sacó siete centésimas. Si Johnson es el mejor saliendo, Lewis lo es llegando.

Lewis jugaba ayer a ganador. Porque estaba demostrando en su preparación olímpica un punto culminante tan elevado que era comparable al mejor momento de su vida: 9.96 segundos en los 100 metros y 19.82 en los 200. Las cartas de Johnson también eran excelentes: 9.90 y 9.98, pero tenían comodín: la primera marca la hizo con viento a favor y la segunda en altitud. Pese a ello, por su espectacularidad, no cabía recordar que una lesión le ha mantenido inactivo hasta hace dos semanas. Lewis, como tenía mucho a su favor, se arriesgó. Retó a Johnson e hizo a todos los espectadores de Zúrich apostar por él."¡Vamos a ganar, vamos a ganar!", decía gráficamente Lewis a los espectadores. Era la ceremonia de presentación de las figuras participantes en la reunión y Lewis se retiraba a la carrera apretando los puños y lanzándolos de arriba abajo. Quería que se le viera impaciente y dispuesto a ir a por todas. El público se le entregó. Porque Johnson, en cambio, no daba espectáculo. Era un témpano de hielo.

Estado de forma actual, público a favor del rival... Johnson tendría que soportar aún lo peor. Ensayando la salida de los tacos, se quedó trabado y se fue de bruces al suelo. Toda su concentración se vino abajo. Cuando trataba de recuperarla, se encontró con algo insólito: Lewls le tendía la mano deseándole suerte para la carrera. Se descentró de tal manera que se escapó en la salida, muestra evidente de que no tenía los nervios templados. Hasta echó la culpa a los jueces.

Johnson, aun así, con todo en su contra, fue capaz de poner en duda que Lewis le pudiera ganar. Porque, si a los 10 metros de carrera no gozaba de la espectacular ventaja que consiguió en los Mundiales de Roma, a los 20 se le veía claramente por delante, a los 30 se quedaba solo, a los 40 se iba, a los 50 todos ya le veían el dorsal, a los 60 no se podía dudar de su victoria... Pero emergió Lewis. La revolución de sus piernas aumentó. No obstante, quedaba demasiado poco para que pudiera coger a Johnson. Pero a los 80 se podía ver, estaba cada vez más cerca de él, y a los 90 le igualaba. Lewis iba a ganar. Johson no era capaz de mantener la velocidad. Su hundimiento convertía la figura de Lewis en un coloso. Éste hizo una carrera sensacional, idéntica a la de Roma, en la que consiguió la segunda mejor marca de todos los tiempos. Pero Johnson había fallado justo al final. Tan estrepitosamente que, estando exactamente a la par con Lewis a los 90, perdió siete centésimas en los últimos 10. Y Calvin Smith (EE UU) también le pasó. Johnson no pudo repetir la fabulosa carrera de los Mundiales porque le vino larga. Lewis, sí, porque se le hizo corta.

El duelo, éste ya a muerte, para Seúl está servido. No se volverán a enfrentar hasta entonces. Quedan 37 días para la final olímpica. Los dos serán capaces de mejorar su estado actual de forma. Pero Johnson, que dentro de una semana iba a hacer tres años que perdió su última carrera, ya no es imbatible. Tampoco ha sido capaz de mantener su racha de victorias consecutivas sobre Lewis. A la sexta, se quebró.

Abandono de Abascal

En Zúrich compitieron cinco españoles. Dos de ellos, José Manuel Abascal y José Luis González, afrontaron los 5.000 metros como una prueba para ver si están en condiciones de competir en los Juegos Olímpicos. Abascal abandonó con molestias, por lo que hoy hará pública su renuncia a ir a Seúl, y González fue el segundo.Carlos Sala ganó la final B de los 110 metros vallas con 13.85 segundos. José Alonso fue el segundo en la de los 400 vallas con 49.97 -Page (EE UU), 49.36-. Maite Zúñiga fue la cuarta en los 800 con 2.00.39 minutos.

Pruebas principales: 100 metros: 1º Lewis (EE UU), 9.93 segundos; 2º Smith (EE UU), 9.97; 3º Johnson (Canadá), 10.00. 110 vallas: 1º Harris (EE UU), 47.74; 2º Young (EE UU), 47.74. 400: 1º Reynolds (EE UU), 43.29; Everett (EE UU), 44.20; 3º Steve Lewis (EE UU), 44.26; 4º Valmon (EE UU), 44.55; 5º Hernández (Cuba), 44.94; 6º Egbunike (Nigeria), 44.97. 800: 1º Gray (EE UU), 1.42.65 minutos; 2º Barbosa (Brasil), 1.43.20; 3º Cram (Reino Unido), 1.43.42. Milla (1.609 metros): 1º Auita (Marruecos), 3.35.65. 5.000: 1º Martin (Reino Unido), 13.25.98; 2º González, 13.27.30.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de agosto de 1988

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