Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Salinas obtuvo menos del 50%, según expertos mexicanos

El porcentaje del 50,36% de votos con que se ha dado como ganador en las elecciones presidenciales de México a Carlos Salinas de Gortari es incorrecto y fue emitido únicamente para impresionar a la opinión pública, según denunciaron ayer expertos en el sistema electoral mexicano.Sin discutir que el PRI y su candidato, Salinas de Gortari, se encuentran en primer lugar en la votación final, los investigadores señalan que, contando los votos nulos y los depositados a favor de candidatos no inscritos, el número total de votantes deberá aumentar, y, por consiguiente, el porcentaje del candidato del PRI tendrá que bajar uno o dos puntos de la cifra mágica del 50%. "Hay que agregar a la votación final [un poco más de 19 millones] un 2% o 3% de los votos nulos", señaló Juan Molinar, experto en cuestiones electorales de la universidad Nacional Autónoma de México. Cuando, en la noche del miércoles, la Comisión Federal Electoral anunció el triunfo de Carlos Salinas con un 50,36% de la votación, obtuvo tal porcentaje del total simple de 19.145.012 votos, absteniéndose de incluir los mencionados votos nulos o los depositados a favor de personas particulares.

El columnista Miguel Granados Chapa, por su parte, afirma que "la obsesión, aparente al menos, de que el PRI no estuviera debajo del límite mágico del 50% condujo a algunas falacias".

Según informó ayer un portavoz de la Comisión Federal Electoral, el total de votos nulos es de 584.929, y el de los otorgados a candidatos no registrados es de 18.000, constituyendo ambos un 3% de la votación total. Uno de los votos a favor de nombres no registrados fue el del propio candidato de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, quien votó por Superbarrio, un líder popular que aparece en las manifestaciones públicas con atuendo de luchador.

Si se hubiera incluido este 3%, Salinas de Gortari solamente hubiera aparecido con un 48,7% de votos. Según uno de los portavoces de la Comisión Federal Electoral, Octavio Campos, "sólo interesaba la votación a favor de los candidatos [registrados]".

"Dieron esta cifra como un golpe psicológico", explicó Molinar. "No hay ninguna consecuencia jurídica porque Salinas tuviera menos del 50%, pero sí tiene efectos para la opinión pública nacional e internacional".

Para varios analistas políticos y miembros del ala izquierdista del PRI, ésta ha sido la primera batalla que ganan los llamados sectores inmovilistas o dinosaurios -básicamente, las cúpulas sindicales y los caciques campesinos- en contra del sector modernizante.

Rodolfo González Guevara, ex embajador de México en España y cabeza visible de este sector modernizante del PRI, acusó hace unos días a los inmovilistas como responsables de la demora en dar los resultados finales de la elección debido a que éstos no aceptaban que el PRI ganara únicamente por mayoría relativa.

La oposición de izquierda, entre tanto, dio ayer un paso adelante en su campaña de impugnación de los resultados oficiales con una marcha por el centro de la capital, encabezada por su candidato, Cuauhtémoc Cárdenas. La marcha culminó con una concentración en la plaza del Zócalo, en la que se encuentra el Palacio del Gobierno y a la que asistieron más de 300.000 personas. Cárdenas, que tiene previsto una serie de medidas no jurídicas para conseguir que se cambie el resultado de una votación que, según insiste, le ha sido "robada mediante el fraude", aseguró que continuará luchando para impugnar la votación pero no hizo llamamiento alguno a la violencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de julio de 1988