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CICLISMO

Delgado: "No me extraña que se engorde en el Giro, pues se va muy bien"

La segunda etapa del Giro, larga y de recorrido ligeramente accidentado, cumplió el pronóstico: llegada al sprint y escasa actividad. Así, el italiano Guido Bontempi, uno de los mejores especialistas, se adjudicó con cierta facilidad el triunfo mientras algunas de las figuras comprobaban la comodidad de correr en esta prueba. "No me extraña que algunos engorden en el Giro; se va muy bien", dijo Pedro Delgado. El francés Jean-Frangois Bernard tampoco objetaba nada: sigue de líder y sin desgaste.Las primeras etapas del Giro suscitan más comentarios entre quienes lo rodean que entre quienes lo corren. Porque, por dentro, poco hay que contar. De esa manera, todo se ha centrado en tres aspectos. El primero y principal: la actuación de Bernard en la primera etapa, que ha sido considerada unánimemente como la propia de un gran campeón que trata de hacerse con el liderato lo más pronto posible. El segundo: las especulaciones en torno a los equipos que tienen más de un favorito, como el Carrera, el Del Tongo y el Chateau d'Ax, todos ellos italianos. El tercero: Delgado ha perdido protagonismo y otros, como el holandés Bretikink o el suizo Zimmermann, sostienen que a Bernard le toca la responsabilidad de mantener el liderato. Tanto el segundo como el tercer caso se prestan a debate. El primero, de momento, no.

En el segundo cabe decir que los italianos creen que determinadas parejas pueden llegar a ser incompatibles: Visentini y Zimmermann, en el Carrera; Rominger y Bugno, en el Chateau d'Ax, y Saronni y Giupponi, en el Del Tongo. De hecho, el pasado Giro estuvo rodeado de una viva polémica entre el irlandés Stephen Roche y el local Visentini. Visentini ha sido ahora claro: "Zimmermann no es como Roche, que decía una cosa y hacía otra".

El segundo argumento se centraba sobre la responsabilidad que puede pesar sobre Bernard a la hora de mantener el liderato. Indirectamente, la respuesta la dio Delgado: "No me extraña que algunos engorden en el Giro; se va muy bien. Nadie ataca y son los italianos los que se encargan de controlar la carrera. Hoy ha sido un poco larga y, al final, se ha ido rápido, pero con comodidad". Delgado coincidía en que Bernard no había tenido que trabajar especialmente.

Así, la segunda etapa no ofreció ninguna circunstancia digna de mención, salvo una escapada de Giuliani y Lecchi que acabó a seis kilómetros de la meta.

La tercera etapa se disputa hoy entre Ascoli Piceno y Vasto y es de 184 kilómetros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 25 de mayo de 1988