La oposición acusa a los socialistas de incumplir los acuerdos

Ninguna fuerza política quiere arrastrar la responsabilidad de que no se haya ratificado en Madrid el acuerdo contra la violencia que suscribieron en enero los partidos vascos. Precisamente cuando en el mes de noviembre los partidos estatales, después de varias rondas de negociaciones, dirigidas por el secretario de organización del PSOE, Txiki Benegas, llegaron a suscribir un acuerdo en el Congreso, se puso especial énfasis en elogiar el compromiso adquirido en Madrid de asumir las resoluciones sobre el mismo asunto que adoptaran en Euskadi. Cuatro meses después el impedimento formal que se esgrime por los socialistas para justificar el silencio es que tres diputados se opondrían y que el acto desluciría. Éstos serían de UPN y PL, pero tan sólo en lo que respecta a Navarra.El presidente del Congreso, Félix Pons, que viaja el martes a Euskadi invitado oficialmente por el Parlamento vasco, manifestó a este periódico que ha comprobado la existencia "de algunas reservas y ya que la fórmula de la declaración institucional está concebida para el asentimiento no sería bueno que diera lugar a la polémica".

Fuentes parlamentarias dijeron que el problema es de origen ya que se hizo un acto "en el Parlamento" pero no parlamentario, lo que provocó malestar en la institución porque daba la impresión de que sólo se había ido al Parlamento "para utilizar sus locales".

Denuncia en ciernes

El diputado de Eusko Alkartasuna Joseba Azkárraga, cuyo partido asumió los pactos de Vitoria pero no participó en los de Madrid, aseguró que esperarían un "tiempo prudencial, y si no se ratifican los pactos en Madrid denunciaremos el pacto de Vitoria porque no se está cumpliendo".Es previsible que la próxima semana el secretario de organización del PSOE, Txiki Benegas, ante la presión de los partidos de oposición y del propio lehendakari Ardanza, reanude los contactos y se busque una fórmula para la ratíficación, ya que el ambiente es de desánimo y son muchas las voces que empiezan a calificar de "inútíl" tal iniciativa.

El portavoz del PNV Iñaki Anasagasti califica de "poco serio" lo que está ocurriendo. "Si las cosas siguen así, que no nos llamen para otro montaje", dijo. El firmante por Minoría Catalana, Josep Maria Trias de Bes, urge a que se firme lo hecho en Vitoria, "aunque sea con dos o tres votos en contra". El presidente de DC, Javier Rupérez, sugiere la fórmula de una proposición no de ley, para que haya lugar a debate. El presidente del PL, José Antonio Segurado, se mostró de acuerdo en la asunción del acuerdo en Madrid, aunque "haya alguna salvedad con Navarra".

El portavoz del PSOE, Eduardo Martín Toval, considera que "el acuerdo no ha perdido virtualidad; sólo hay que buscar el momento oportuno". El portavoz de Izquierda Unida, Nicolás Sartorius, aseguró su disposición a la firma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 30 de abril de 1988.

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