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Un tono y una propuesta que no agradaron

Las críticas al atentado de Hipercor vertidas por Txomin Ziluaga en una asamblea de HASI celebrada en junio del pasado año fue uno de los elementos utilizados por sus oponentes para lograr su descrédito político en el conjunto de Herri Batasuna y de ETA. Documentos internos de HASI que obran en poder de este periódico muestran que la intervención de Ziluaga en aquella asamblea de delegados suscitó un serio conflicto dentro de HASI en un momento en el que tanto ésa como otras organizaciones del denominado bloque KAS atravesaban por una aguda crisis organizativa. En su intervención, realizada en un tono sumamente despectivo, según sus detractores, Txomin Ziluaga aludió a la necesidad de que ETAm -a la que todas las organizaciones de HB denominan la vanguardia- se tomara "unos meses de vacaciones" y habló de la conveniencia de un repliegue en la actividad armada y del peligro de que acciones de este tipo acarrearan la ¡legalización de Herri Batasuna.Estas palabras, y el tono empleado, fueron transmitidas a todas las instancias organizativas de HB y a la propia ETA Militar, según se indica en los documentos internos de HASI. La dirección de este partido sancionó enton-

con una "amonestación grave con carácter de advertencia" a dos miembros de la dirección a quienes en los documentos se identifica como "Joselu" (probablemente Joselu Cereceda, dirigente del sindicato LAB) y "Marieli", por haber divulgado fuera del partido la imagen de crisis interna y haber actuado con métodos contrarios a la filosofia del partido".

Desviacionismo ideológico

Los sancionados y otros dirigentes que ocupan ahora la nueva ejecutiva de HASI acusaron a Ziluaga de desviacionismo ideológico y le reprocharon haber intentado hegemonizar LAB y otras organizaciones afines creando tendencias organizadas. Más que por la afinidad con ETA Militar, que en el caso de Txomin Ziluaga no parecen existir dudas, el conflicto se sitúa en las diferentes concepciones existentes entonces en el seno de HASI sobre el papel dirigente de HB asumido por este partido.

La pretensión alimentada por Ziluaga de convertir a HASI en el elemento que marcara la dirección política de HB y del resto de las organizaciones identificadas en el bloque KAS tropezá no sólo con la oposición de sectores independientes de la propia HB, sino también con la de militantes que trabajan también en organismos de intervención ciudadana como ASK y el sindicato LAB. Ziluaga fue acusado en medios de HB de haber tratado de dirigir no sólo a este conglomerado político, sino también a la propia ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de abril de 1988