Demasiadas dudas para el cierre
El cambio de orientación registrado el jueves apenas ha alcanzado para que en esta última sesión las tomas de posiciones afectasen a una veintena de valores. Tras una salida más o menos animada, la evidencia de la falta de demanda desinflé la escalada de los precios y todo volvió a resumirse en un cúmulo de dudas sobre la tendencia del mercado a corto plazo. La situación es paradójica donde las haya, pues los inversores. deben resolver en cuestión de segundos el dilema de pensarse las cosas un par de veces o actuar con celeridad para no dejar pasar una ocasión.La necesidad de actuar rápidamente es una muestra de la incidencia de la actuación a muy corto plazo, mientras que las dudas sobre el futuro inmediato vienen dadas por la insistencia con que se producen las noticias negativas. Los primeros valores que contratan han salido, en esta ocasión, beneficiados por la inercia de la jornada anterior, mientras que el resto acusé la presencia de algunos temores y un equilibrio dudoso entre compras y ventas.
El resultado que muestra el índice bien puede tomarse como un resumen entre los deseos de los inversores y la presión del medio. La ausencia de alternativas para el dinero hace que los mercados de valores continúen siendo uno de los escasos destinos de la inversión, lo que se convierte, en ocasiones, en una especie de garantía para los habituales.
Constructoras y químicas vuelven a centrar la atención de los compradores, junto a las sociedades de alimentación, mientras que el sector bancario continúa sin levantar cabeza. Las posiciones al cierre no aportaban cambios sustanciales en una sesión cuya característica fundamental ha sido la inactividad, algo completamente normal cuando se está pendiente del precio del petróleo y de una difícil baja en los tipos de interés.


























































