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Dos hermanos piden al Estado 200 millones tras sufrir 22 meses de cárcel siendo inocentes

Los hermanos Eleuterio y Gaspar Aragón Sánchez, que permanecieron encarcelados de forma preventiva durante 22 meses por un delito de falsificación de billetes de banco del que fueron absueltos por la Audiencia Nacional, reclamarán al Estado una indemnización de unos 100 millones de pesetas cada uno. Otras dos personas más, procesadas por el mismo delito y que fueron encarceladas durante 10 meses, también han sido declaradas inocentes. Los hermanos Aragón residen en Motril (Granada) y se dedicaban a acuñar medallas conmemorativas.

Sólo uno de los cinco procesados, Miguel Robles Aragón, que no guarda parentesco con los dos hermanos, fue condenado a un año de prisión menor y al pago de 164 millones de pesetas de multa. La policía detuvo a todos ellos el 21 de septiembre de 1985, como presuntos integrantes de una banda de falsificadores de moneda. En una vivienda de Granada, alquilada por Miguel Robles, la policía encontró 82 millones de pesetas, en billetes falsificados de 2.000 pesetas. La policía sospechó que los autores materiales de la falsificación eran los hermanos Aragón.Uno de ellos, Eleuterio, de 45 años, fue detenido en un taller contiguo a su vivienda en Motril y se le incautó una fotocopiadora que, según una nota dada a conocer entonces por el Gobierno Civil de Granada, se había usado para obtener los billetes. Sin embargo, la sentencia asegura que durante el registro efectuado por la policía en el taller de grabado se comprobó que la máquina no era "idónea para la fabricación de billetes espúrios". Según Eleuterio Aragón, el policía que dirigió la operación le dijo: "Cuando empiezo un caso lo termino aunque seas o no culpable".

Los hermanos Aragón permanecieron encarcelados hasta el verano pasado en la séptima galería de Carabanchel, y durante ese tiempo el juzgado denegó las solicitudes de libertad bajo fianza. Curiosamente, el único condenado fue el que pasó menos tiempo en prisión, unos seis meses. En el juicio, celebrado en el mes de noviembre pasado, el fiscal solicitó para cada uno de los cinco encausados 13 años de reclusión menor y una multa de 164 millones de pesetas.

Los hermanos Aragón viven en una parcela a las afueras de Motril. El tiempo pasado en prisión ha terminado con sus negocios. Eleuterio acuñaba medallas conmemorativas y monedas antiguas. Su hermano Gaspar, de 42 años, fabricaba estatuillas metálicas en serie. "Ha sido una experiencia terrible, como estar a las puertas del infierno; a mi hermano unos reclusos lo atracaron e hirieron en la prisión", señala Gaspar, quien ha escrito un libro sobre la temporada que pasó en la cárcel y del que muestra un capítulo.

Ambos están casados y viven en dos chalés construidos en la misma parcela. "Nos han destrozado; cada vez que aparece en televisión un serial de policías no puedo resistir la tentación de apagarlo de inmediato", cuenta Eleuterio. Los hermanos esperan que el Estado les restaure los daflos económicos y morales ocasionados por su encarcelamiento. Gaspar se encuentra más sereno y no inculpa genéricamente a la policía, pero su hermano afirma cabizbajo que ha perdido la fe en la democracia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de febrero de 1988