ANTE EL 31º CONGRESO DEL PSOE

Felipe González tiene asegurada la aprobación casi unánime de la gestión de la ejecutiva federal del PSOE

La composición y el liderazgo de las delegaciones que acudirán el próximo viernes al 31º Congreso Federal del PSOE auguran una aprobación casi unánime de la gestión de la actual ejecutiva federal, dirigida por Felipe González. El enjuiciamiento de la labor de los dirigentes nacionales y la elección de la ejecutiva federal por delegaciones, y no por delegados, asigna a media docena de representantes regionales un poder decisivo que, a la vista de las opiniones expuestas; a este periódico, refrendará la política seguida por González.

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José Rodríguez de la Borbolla, secretario general del PSOE de Andalucía; Joan Lerma, máximo representante del Partido Socialista del País Valenciano, y, Joaquín Leguina, líder de los socialistas madrileños, han anunciado, no obstante, que van a reclamar una mayor participación de las organizaciones territoriales en las decisiones políticas.El hecho de que entre estos tres dirigentes agrupen el 45% de los votos del congreso muestra hasta qué punto pueden influir sus propuestas dentro de una negociación con los máximos representantes de la cúpula del partido. No obstante, en algunos casos, como los de Lerma y Rodríguez de la Borbolla, su autonomía de decisión está relativizada por los acuerdos que se han visto obligados a adoptar con los seguidores de Alfonso Guerra en sus respectivas organizaciones.

El respaldo de la gestión de la ejecutiva federal y el apoyo a la ponencia política por parte de los socialistas catalanes, que acuden al congreso con 60 delegados (6,9% del total), están relacionados con la aceptación por parte de la mayoría oficialista de incluir en la ponencia marco la tesis del desarrollo federal del Estado de las autonomías que defienden los socialistas catalanes. "La fórmula no se decidirá hasta el congreso", ha comentado Josep Maria Sala, secretario de organización del PSC-PSOE, "pero la propuesta federalista" está suficientemente madura para ser aceptada por el PSOE", informa Enric Company.

Su colaboración con el sector mayoritario del PSOE está asimismo relacionada con la asunción de enmiendas catalanas que suponen "una inflexión" a la izquierda en la política económica a aplicar por el Gobierno socialista.

La representación de los socialistas andaluces -208 delegados- supone el 25% del total de compromisarios del congreso. La composición de las listas provinciales se ha consensuado entre los seguidores de Alfonso Guerra y los de José Rodríguez de la Borbolla, secretario regional y presidente de la Junta de Andalucía, al menos en las provincias de Sevilla, Almería y Cádiz, donde son más profundas las discrepancias entre ambos sectores.

Las representaciones de Jaén -la que más delegados aporta- y Huelva pueden considerarse íntegramente guerristas, mientras que en Granada y Málaga hay lucha por el protagonismo entre los respectivos alcaldes y el aparato, regional o nacional, del partido.

Pacto de no agresión

Los dos sectores están representados en las listas, aunque se ha observado un claro retroceso de los partidarios de Rodríguez de la Borbolla, especialmente en el caso de Sevilla. Su presencia en el número uno de la delegación, así como la de su brazo derecho, Manuel Gracia, en la de Córdoba, a cambio de una merma de adeptos en el resto de las listas, se interpreta como gesto de buena voluntad y confirma la exisstencia de un pacto de no agresión ante el congreso federal, informa Carlos Funcia.Todos los cabezas de las representaciones provinciales de Andalucía manifiestan su apoyo global a la ponencia marco, aunque con algunos matices.

Rodríguez de la Borbolla juzga que incurren en una simplificación "quienes critican la política socioeconómica, porque sólo) busca la eficacia y el saneamiento, y los que opinan que todo intento de redistribución es incompatible con la eficacia. El congreso", subraya, "debe concienciar al partido y a la sociedad de que la política económica debe casar ambas prioridades".

El presidente de la Junta de Andalucía agrega que "no es conveniente ni necesaria una ampliación de la ejecutiva federal basada en la presencia de representantes de las organizaciones territoriales, pero sí es necesaria una mayor coordinación entre la dirección federal y las territoriales. Sería positivo", señala, "institucionalizar reuniones de un órgano de coordinación que no exista sólo para asuntos especiales, sino que tenga periodicidad".

Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad de Madrid y portavoz de la delegación madrilefia -con 65 compromisarios (7,5%), la tercera en importancia-, confía en que en el congreso sea posible "un mensaje y una realidad de unidad del partido en torno a objetivos", informa Joaquín Prieto. A este afán de unidad y de integración de propuestas diversas debería responder, a su juicio, la ejecutiva federal elegida en el congreso.

Sus criterios para formar el nuevo equipo dirigente son el reforzamiento "de la presencia del partido en la sociedad y, por tanto, el carácter plural y la potencia de la ejecutiva: que haya más voces y que se les oiga con más fuerza moral y política".

Ampliar la ejecutiva

Leguina es partidario de incluir a dirigentes territoriales en la comisión ejecutiva, pero no a los secretarios generales de cada federación, siempre y cuando estos últimos mantengan reuniones regulares con el secretario general del partido.El secretario del Partido Socialista del País Valenciano (PSPV-PSOE) y presidente de la Generalitat de Valencia, Joan Lerma, coincide en que la relación entre la ejecutiva federal y las organizaciones territoriales no está bien articulada, según informa Miguel Ángel Villena. Desde su punto de vista, "hay muchas formas de reforzar esa relación, bien a través de la presencia de miembros de las federaciones en la ejecutiva o bien a partir de una mayor regularidad en las reuniones que en la actualidad mantiene la dirección del partido con los responsables regionales".

Lerma, que asegura que no aspira a ocupar un puesto en la ejecutiva federal, subraya que, "en cualquier caso, es evidente que cabe reforzar mucho las tareas del partido con gente que tenga dedicación exclusiva a las tareas orgánicas".

Tras señalar que cree en las ventajas de una estructura federal, Lerma matiza que algunos problemas pendientes del Estado autonómico no se resuelven con un sistema federal. "Es urgente", señala, "aclarar el problema de las numerosas administraciones que confluyen en un solo asunto. Otra cuestión clave pasa por resolver la financiación de las haciendas locales

Lerma ejercerá de portavoz de los 119 delegados valencianos (13,8 % del total). La consecución de una "delegación única", que agrupará a las 37 representaciones comarcales, supone una victoria del presidente valenciano, promotor de la idea.

No obstante, su éxito es parcial y muestra una pérdida del control absoluto del PSPV, ya que, por acuerdo de la asamblea de delegados para el congreso federal, el presidente y el vicesecretario regional del partido, Antonio García Miralles y Cipriá Ciscar, respectivamente, han sido designados colaboradores estrechos de Lerma en sus gestiones como portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 17 de enero de 1988.

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