Un policía trastornado dispara varías veces dentro de su casa

F. D. A., policía nacional, fue ingresado ayer en el sanatorio psiquiátrico Doctor Esquerdo tras ser convencido por sus propios compañeros para que se entregara. F. D. A., según una nota de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, sufrió en la madrugada del martes un trastorno mental transitorio, en el transcurso del cual sacó su pistola y disparó repetidas veces en el interior de su propia casa, sin que se produjeran heridos.

Los hechos ocurrieron aproximadamente entre las dos y las tres de la madrugada del martes, en el interior de la vivienda del piso 22 A, del número 171 de la calle del General Rícardos (distrito de Carabanchel). A esa hora, según afirmaron vecinos del citado inmueble, se oyó una sucesión de disparos.Fue la propia mujer del agente, según la nota de la Jefatura Superior de Policía, quien dio aviso al 091. Inmediatamente, un fuerte contingente, que testigos presenciales cifraron en unos 12 o 14 coches patrullas, cortó el tráfico en la calle de General Ricardos, a la altura del número 150 hasta el 180, y en la cercana calle de la Alondra.. Los policías avisaron a los escasos transeúntes y a las personas que estaban en un bingo cercano que despejaran la calle.

Los disparos y la fuerte presencia policial sembraron la alarma en la calle y en los edificios cercanos. Varios agentes subieron al rellano del segundo piso de la escalera y hablaron con su compañero a través de la puerta de la casa, que ayer presentaba aún siete agujeros, producidos por otros tantos impactos de bala.

La nota de la Jefatura Superior de Policía señala que, en un primer momento, lejos de deponer su actitud, el policía encerrado en su piso comenzó una nueva tanda de disparos, que causaron grandes destrozos en las paredes y diversos enseres de la vivienda.

Finalmente, F. D. A. se entregó y fue conducido por sus compañeros al citado sanatorio. F. D. A. está casado, el matrimonio tiene un hijo y la mujer se encuentra actualmente embarazada. Las diligencias sobre el caso se llevan en la comisaría del distrito de Carabanchel.

Alarma en la calle

Una mujer, presumiblemente la esposa del policía, se negó ayer, a través del portero automático, a hacer cualquier tipo de declaraciones sobre los incidentes. Un vecino del inmueble manifestó que el policía es un hombre joven y que en el tiempo que lleva viviendo en la casa se había mostrado siempre como una persona amable, buen vecino y sin dar muestras en absoluto de conductas extrañas.La Jefatura Superior consideraba ayer que el agente sufría un trastorno mental transitorio. Fuentes del sanatorio Doctor Esquerdo, en la avenida de los Poblados, casi enfrente de la prisión de Carabanchel, declararon que el agente estaba descansando, sometido a una cura de sueño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0008, 08 de diciembre de 1987.