GENTE
Joaquín Almunia,
ministro para las Administraciones Públicas, y José María Maravall, ministro de Educación y Ciencia, son dos grandes aficionados al cine. El pasado fin de semana acudieron con sus respectivas esposas a una sala madrileña donde se estrenaba la última película de Mickey Rourke, Réquiem por los que van a morir, en la que se trata el tema de la reinserción de los terroristas. El amplio dispositivo de seguridad que rodeaba a los ministros, incluso dentro de la sala de proyección, levantó gran expectación entre los asistentes, que, por unos minutos, pensaron que las imágenes que contemplaban en la pantalla se hacían realidad.


























































