El dinero no acepta riesgos a tres días
Las bolsas españolas apenas han reaccionado ante las noticias procedentes del exterior, y registran pequeños avances que oscilan entre los 3,77 puntos que sube Madrid y los 1,40 de Valencia. Las expectativas que se barajaban en la jornada anterior se han visto defraudadas, más por la falta de compradores que por la constante presencia de papel en la mayoría de los sectores. Los mercados, una vez más, dan muestras de la existencia de una desconfianza generalizada ante el futuro a corto y medio plazo que impide a los inversores tomar posiciones que, incluso para un plazo tan corto como el fin de semana, parecen arriesgadas.La débil apertura de las eléctricas supuso un toque de atención sobre las posibilidades reales del mercado, en una jornada de cierre, situación que se fue repitiendo a lo largo de la mañana en el resto de los corros. Los avances fueron generalizados, pero lo suficientemente cortos como para que fuesen cinco o seis valores los que provocaran unas cuantas subidas estratégicas que, al final, han servido para llevar al índice general a registrar esa pequeña mejora.
Los valores bancarios tampoco consiguieron destacar en medio de la mediocridad general, con unos saldos muy equilibrados para los ocho grandes y sólo tres avances. El número de títulos negociados puede mejorar ligeramente, aunque el volumen no se alejará demasiado de las posiciones del día anterior.
Tampoco las posiciones al cierre, casi idénticas a las del jueves, ofrecen muchas probabilidades de mejora para la semana próxima, aunque hay que contar con la continuidad, un factor que ayer se ha echado de menos. La escasa disposición a aceptar riesgos que muestra el dinero va a marcar el comportamiento del mercado en las próximas sesiones, ya que que la actitud de los vendedores apenas muestra síntomas de variación.


























































