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TVE emite 'Berlin Alexanderplatz', una serie dirigida por Rainer W. Fassbinder

Esta noche comienza a emitirse Berlin Alexanderplatz, el serial televisivo realizado por Rainer Werner Fassbinder entre 1979 y 1980, dos años antes de su temprana muerte, a los 36 años de edad. Producido por Bavaria para la cadena de televisión alemana VMR, en colaboración con la RAI, Berlin Alexanderplatz es un fresco, monumental e íntimo a la vez, del Berlín de entreguerras, según la adaptación escrita también por Fassbinder de la admirable novela del mismo título de Alked Döblin. Günter Lamprecht, Barbara Sukowa, Gottfried John, Anna Schygula y Elisabeth Trissenaar son algunos de los intérpretes de esta producción.

Hay quien afirmó que la desigual y considerable obra de Fassbinder puede ser reevaluada a la luz de los 14 episodios de Berlin Alexanderplatz, donde el cineasta alemán habría realizado una formulación definitiva de los temas y obsesiones apuntados en su obra anterior. A la afirmación no le falta consistencia si se tiene en cuenta el papel decisivo y cuasi existencia que la novela de Alfred Döblin tuvo en la vida de Fassbinder.Publicada en 1929, cuando en Alemania se está gestando la ascensión al poder M nazismo, la obra de Alfred Döblin (1878-1957) llamó poderosamente la atención de sus contemporáneos. Era la primera novela sobre Berlín y era además, según los críticos, una grande y prodigiosa novela que alcanzaba, con parecidos recursos, la cima coronada siete años antes por la magna epopeya de Joyce Ulises. De Berlin Alexanderplatz dijo J. L. Borges que era Iaboriosamente realista". Y, efectivamente, Döblin, cuya profesión era la de médico (como Céline, con el que hay más de una coincidencia), disecciona con desapasionada minuciosidad ese organismo viviente de la ciudad y sus criaturas, sin que la observación detallada lo convierta en desvitalizada instantánea.

Polémica

El autor se interna en la barriada proletaria de la Alexanderplatz (donde ejerció como médico del seguro), siguiéndole los pasos al que será el héroe de su épico relato, Franz Biberkopf, antiguo embalador que acaba de abandonar la cárcel tras cumplir una condena de cuatro años por haber matado a palos a su amante, y que ha decidido ser honesto y cumplir las leyes de este mundo, que se muestra tan opaco a sus ingenuos pero ya no inocentes ojos.Éste es el libro que, al decir de Fassbinder, cambió el curso de su vida- Su relación con la novela de Döblin forma parte ya de la pequeña leyenda en tomo suyo. Lo leyó por primera vez a los 15 años y desde entonces no hizo sino citar repetidamente a Döblin en sus filmes. Los Franz Biberkopf poblarán su filmografía y del intenso diálogo con el libro extraerá Fassbinder lecciones de arte y vida. Se reconoce en los personajes creados por Döblin y admira al mismo tiempo su técnica del relato y su mirada distanciada y comprensiva. Varias circunstancias precipitarán en 1979 el momento siempre aplazado de concluir la adaptación esbozada fragmentariamente en sus anteriores filmes. El temor a que alguien se le adelante (no consideraba Fassbinder que Phil Jutzi, en su versión de 1931, hubiera filmado a Döblin) y la posibilidad de poder disponer de un metraje donde acomodar el material del pobladísimo libro deciden a Fassbinder a afrontar la adaptación del querido libro y hablar, como dirá más tarde, "de una forma más densa, más exacta", de los temas que ya había tratado en su obra anterior. La empresa tendrá todos los riesgos que revela la simple lectura de la novela de Döblin y el no menor de la especial relación establecida por Fassbinder con ella.

El estreno de Berlin Alexanderplatz (fue presentada en el festival de Venecia de 1980) cosechó admiración y rechazo. La serie televisiva, aun en la desigual calidad de sus capítulos, fue para una parte de la crítica una revelación de lo más y mejor del talento y sensibilidad de Fassbinder. En el otro lado, el grupo de decepcionados le acusó de haber traicionado, sentimentalizándola, la obra original. Es conocida la controversia entre Fassbinder y otro cineasta alemán de su generación, Hans Jürgen Syberberg, que denunció el tratamiento convencional de la obra experimental de Döblin y llegó incluso a hablar de plagio, refiriéndose al epílogo de dos horas (una de las partes más unánimemente incomprendidas), según Syberberg calcado literalmente de su largometraje Hitler. El hijo de Döblin, sin embargo, no creyó que el nombre de su padre hubiese sido utilizado en vano, y dio su aprobación al trabajo de Fassbinder.

Berlin Alexanderplatz se emite hoy a las 22.30 por TVE2.

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