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El vicepresidente del Gobierno trató en Galicia la moción de censura a Albor

Alfonso Guerra, tras declarar que su visita a Galicia era únicamente para descansar, mantuvo en la tarde del, domingo pasado una reunión con dirigentes gallegos del PSOE en casa del alcalde socialista de La Coruña, Francisco Vázquez. A la reunión asistieron, además de Vázquez, Salvador Fernández Moreda, miembro de la ejecutiva federal del PSOE; Antolín Sánchez Presedo, secretario general del PSGPSOE; Fernando González Laxe, portavoz en el Parlamento autonómico y José Nogueira, secretarlo de organización.

Pese a que el contenido de las tres horas de reunión no ha trascendido, se supone que estuvo centrada en la moción de censura que González Laxe anunció recientemente contra el presidente de la Xunta, el conservador Gerardo Fernández Albor, y que, según medios del PSG-PSOE, ha suscitado polémica entre los socialistas gallegos.

Según las mismas fuentes, la visita de Guerra, organizada con el mayor sigilo por el alcalde coruñés y Fernández Moreda, adoptó un giro político al reunirse con el secretario general y el portavoz parlamentario del partido en Galicia que, al parecer, son los más interesados en llevar adelante la moción de censura.

[Por su parte, Antolín Sánchez Presedo declaró a la agencia Efe que la presentación de la moción de censura contra Fernández Albor será tratada por la dirección del partido socialista. Sánchez Presedo añadió que entre todos los miembros de su fomación existe una gran coincidencia sobre la necesidad de adoptar iniciativas que den una salida a la actual situación.]

Recorte de autogobierno

El presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor, considera que la posible llegada de los socialistas al poder en Galicia, mediante la anunciada moción de censura, recortaría el autogobierno gallego, informa Elisardo Vázquez desde Santiago de Compostela. Albor -que se negó a comentar la expresión de Alfonso Guerra "la Xunta se encuentra en estado de putrefacción"- calificó al PSOE de antiautonomista y a su organización regional de delegación del Gobierno en Galicia. "Y para delegados, ya tenemos uno", apostilló. Para el presidente gallego, el Parlamento autonómico tiene, a partir de ahora, dos opciones: o apoyarle a él, "un hombre que siente Galicia", dijo, o a los socialistas, "que están haciendo todo lo posible para disminuir el techo competencial".

Lamentó que el PSOE gallego negocie con el ex vicepresidente Xosé Luis Barreiro el apoyo de éste al voto decensura: "Me duele mucho que mantengan conversaciones con gente que no representa a nadie, mientras Alianza Popular fue revalidada por el pueblo en las dos últimas elecciones".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de agosto de 1987