Una notable comedia
Tras el éxito de La cena de los acusados (o The thin man), la Metro Goldwyn Mayer encargó nuevas aventuras, dos años después en 1936, de Nick Charles y su mujer, Nora, personajes inspirados en las páginas de Dashiell Hammett. El guión lo escribieron Frances Goodrich y Albert Hackett y, como en la anterior, valor seguro, volvió a responsabilizarse de la puesta en escena W. S. Van Dyke.
Nuevas aventuras detectivescas -que esperamos ver, como la semana pasada, grata sorpresa, en versión original subtitulada- mezcladas con la relación personal de la pareja y sus pesquisas domésticas forman, de nuevo, una notable comedia de detectives, muy sofisticada y con el atractivo principal de sus dos excelentes actores, William Powell y Myrna Loy.
Aunque los secundarios son también para chuparse los dedos: Elissa Landi, Joseph Calleia, Sam Levene, Dorothy McNulty, George Zucco y un por entonces incipiente James Stewart encarnando, insólitamente, al villano.
Ella, él y Asta, hoy, a las 21.00, por TVE-2.


























































