Industria afirma que el presidente de Gestiber pidió 500 millones para vender el nombre de su empresa

Jorge Larrumbide, presidente de Gestiber, la sociedad que se había anunciado oficialmente como la gestora y depositaria de las acciones de Marconi Española (empresa distinta a Marconi Instrumentos), ofreció vender el nombre de su empresa por 500 millones de pesetas, según afirmaron ayer fuentes oficiales de Industria.Larrumbide se había prestado a colaborar en la gestión de Marconi con Julián Sancristóbal y, según diferentes versiones, había aceptado la existencia de un vendí en blanco, aunque a última hora abortó esa posibilidad. Larrumbide explica que se negó a que ese vendí fuera a nombre de Sancristóbal.

En una reunión celebrada el 16 de junio para intentar recomponer el acuerdo, Larrumbide presentó cinco alternativas, entre las que figuraba su retirada de la operación o que si era imprescindible la presencia de Gestiber, "alguien debería comprar el nombre". Eso valía, según Industria, 500 millones. Pero no se aceptó.

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La cifra de 500 millones tiene más historia en la venta de Marconi. Fuentes de Industria explicaron que, mientras se intentaba llegar a un acuerdo para la venta de Marconi, Alcatel intentó vender a Gestiber, Arbobyl, Check y al propio Julián Sancristóbal la empresa por 2.000 millones. Se habla de otros 500 millones de sobreprecio, en dinero negro, de los que no hay constancia. Las mismas fuentes oficiales del ministerio afirmaxon ayer que ese extra ha sido desmentido por Alcatel y Sancristóbal. Al final Alcatel ha asuinido 12.000 millones de pasivo de Marconi. En esa cantidad figuran 1.040 millones desembolsados para cubrir el agujero, aún no precisado, en el fondo de pensiones y otros 1.200 millones como fondo de maniobra.

La venta de Marconi fue posible con una solución que la segrega en dos trozos y la hace más manejable. Una sociedad que constituirán Amper y el consorcio APT absorberá 450 trabajadores y se dedicará a una actividad "de 5.000 o 6.000 millones" basada en la fabricación de equipos de transmisión de alto valor añadido, pero tiene vetado lo principal del mercado, la conmutación pública. Al menos, de momento, porque APT se asegura su presencia en España para extenderse en el mercado europeo. Alcatel se había negado en todo momento a la venta de Marconi a Siemens o a Ericsson, dos de sus grandes competidors mundiales. Pero mantiene excelentes relaciones con AT&T, socio de Philips en el consorcio APT, para intentar restar mercado a la competencia.

En esa nueva empresa se invertirán entre 25 y 30 millones de dólares (de 3.165 a 3.800 millones). Su futuro, según Antonio López, dependerá de las "contraprestaciones de mercados cautivos'", y para ello se han iniciado contactos con Telefónica y RTVE, entre otras instituciones. Amper tendrá el 49% del capital y APT, el 51%.

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