Descienden los beneficios de las compañías aéreas europeas
Los beneficios de las compañías aéreas europeas disminuyeron el año pasado en 250 millones de dólares con relación a 1985, según anunció ayer la Asociación de Líneas Aéreas Europea (AEA), que agrupa a 20 empresas de transporte y que preside Narcís Andreu, de Iberia.
El cash-flow de las 20 compañías fue de 850 millones de dólares y el beneficio neto de 400 millones, cifras inferiores a las de hace dos años, cuando se situaron en 1.100 y 650, respectivamente, y por ese motivo el secretario general de la AEA, Karl-Heinz Neumeister, no dudó en afirmar que 1986 había sido "traumático" para sus miembros.
A lo largo del año la oferta de asientos por kilómetro aumentó en un 4,3%, pero el coeficiente de ocupación por kilómetro sólo se incrementó en un 0,7%. La carga arrojó el mejor resultado, con un auge del 9,3% por kilómetro.
Neumeister hizo hincapié en una conferencia de prensa en que más aún que el terrorismo, o el miedo a las consecuencias del accidente de Chernobil, fue el encarecimiento en un 35% de las vacaciones en Europa para los residentes en EE UU, lo que incitó a un millón de norteamericanos a quedarse en su país.
Aunque 600.000 europeos más que en años anteriores hayan cruzado el Atlántico, las pérdidas en esa ruta se elevan para las compañías a 400 millones de dólares. La bajada del dólar tuvo, sin embargo, una consecuencia positiva para las líneas aéreas al abaratar en el último semestre en un 45%. el precio del combustible y contribuyó a compensar las pérdidas generadas por la disminución del tráfico sobre el Atlántico norte.
El secretario general de la AEA concluyó señalando que las perspectivas para 1987 eran más estables, y vaticinó, incluso, un crecimiento de la carga y del tráfico de pasajeros del 8%, lo que podría volver a situar el cash-flow en 1.000 millones de dólares, y el beneficio neto, en 550 millones.


























































