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Los candidatos de Aquino esperan alcanzar la mayoría en el Senado y el Congreso

Los candidatos del partido Lakas Ng Bayan, seguidores de la línea centrista de la presidenta Corazón Cory Aquino, aparecen como claros favoritos en las elecciones generales de hoy en Filipinas, destinadas a elegir 24 senadores y 200 diputados del nuevo Batasang Pabansa, el Parlamento filipino. A las siete de la mañana se abrirán los 101.000 colegios electorales, quedando aún ciertas dudas de si será posible celebrar simultáneamente la elección en todo el territorio filipino, debido a dificultades de última hora en la distribución de las papeletas.

ENVIADO ESPECIAL,Se espera que haya una participación de voto superior al 80%. entre los 26 millones de electores inscritos, y las primeras indicaciones de resultados no oficiales no llegarán hasta dentro de tres o cuatro días, debido a las dificultades para contabilizar el voto en un país con más de 7.000 islas, la existencia de zonas virtualmente controladas por las guerrillas comunista o islámico-separatistas y el riesgo de ciertos disturbios en algunos centros electorales, tanto por parte de la guerrilla como por parte de partidarios del ex presidente Ferdinand Marcos.Unos 300.000 voluntarios del Movimiento Ciudadano para Unas Elecciones Libres (Namfrel) controlarán los colegios de voto e iniciarán, a partir de la mañana del martes, un recuento de los resultados, con la esperanza de poder presentar una primera indicación el próximo jueves, cuando lleven contabilizados entre el 40% y el 50% del voto.

La Comisión Electoral (Comelec), el organismo oficial electoral, no aportará los resultados oficiales hasta dentro de tinos 15 días, según anunció ayer en Manila su director, Ramón Felipe.

[El responsable de dicho organismo declaró que un grupo de personas no identificadas irrumpieron el sábado por la noche en una de las oficinas de la Comelec y robaron 5.700 papeletas de voto, según informa Reuter.]

Los 250.000 efectivos del Ejército filipino se encuentran en estado de alerta roja en todo el y país, a fin de vigilar, en especial, 65 centros urbanos definidos como puntos calientes por parte del general Fidel Ramos, Jefe del Alto Estado Mayor filipino.

Grupos de ciudadanos armados, autodenominados vigilantes, prometen controlar igualmente los centros de voto para impedir que haya incidentes violentos,una tarea que parece difícil, en un contexto político que roza ya los 50 muertos durante los dos meses de campaña electoral filipina.

"Esta elección supone un paso importante para estabilizar la situación en Filipinas", comentó Raúl Manglapus, uno de los 24 candidatos del partido del Lakas Ng Bayan o Fuerza Popular, surgida de la amalgama de varios partidos políticos anti-Marcos que apoyaron a Cory Aquino en la elección presidencial de febrero de 1986.

El siguiente paso para continuar en el proceso de transición democrática llegará con la celebración de las elecciones provinciales y municipales, inicialmente previstas para el 25 de agosto, aunque existe la posibilidad de que sean retrasadas.

Aclamaciones a Aquino

Los gritos de "¡Cory, Cory, Cory!" de unos 15.000 seguidores aclamaron a la presidenta en la noche del pasado sábado, cuando cerró la campaña electoral en apoyo de los 24 escogidos de Cory para el influyente Senado filipmo.Cory Aquino, la carismática presidenta filipina, aunque cada vez más criticada en su gestión, cerró el mitin con una plegaria colectiva, mientras el público encendía velas en la cálida noche de Manila.

Todos los analistas de la política filipina coinciden en apuntar una victoria para los candidatos de Cory Aquino a lo largo de todo el país. Pero insisten también en que los asuntos del Gobierno ya no podrán ejecutarse por decreto presidencial, como ocurre en la actualidad desde la disolución del Parlamento filipino tras la caída de Ferdinand Marcos, ya que la oposición contará, sin duda, con varios escaños, tanto en el Senado como en la cámara de diputados, para critica al Gobierno.

La principal fuerza de la oposición, integrada por la Gran Alianza para la Democracia (GAD), espera moderar alguna de las políticas de la Administración de Cory Aquino, sobre todo en materia económica, en una coyuntura en la que el Gobierno intenta privatizar la mayoría de empresas públicas o vender las que pertenecían a la familia de Marcos o su círculo de amigos; hay pendiente, al mismo tiempo, la aprobación de una reforma agraria -aprobada sobre el papel, pero pendiente de dotación de los fondos necesarios para aplicarla- o la manera de llevar la polémica lucha contra la guerrilla comunista del Nuevo Ejército Popular (NEP).

Entre la oposición de la izquierda a Cory Aquino, los líderes de la Alianza para los Nuevos Políticos se inquietan por el peligro de que la Administración de Cory Aquino no aporte las reformas necesarias para un desarrollo de la sociedad filipina, una de las más pobres del área del sureste asiático. La jornada electoral se espera que sea particularmente movida en las zonas del Norte, consideradas favorables a Marcos, en especial en la provincia de Ilocos Norte, así como en el Sur, sobre todo en Mindanao, donde la guerrilla del Frente Moro de Liberación Nacional (FMLN), que pide la autonomía para 23 provincias de Mindanao y otras pequeñas islas del Sur, advierte que "boicoteará las elecciones" ante el punto muerto en que se encuentran las negociaciones de autonomía entre el Gobierno de Cory Aquino y el FMLN.

Los comicios se celebran en medio de temores de recrudecimiento de los combates en la isla de Mindanao tras el fracaso de las negociacione. Más de 50.000 personas han muerto hasta la fecha en la guerra separatista.

[Ocho soldados resultaron muertos y seis heridos en una emboscada perpetrada en la provincia de Surigap del Sur, en la zona meridional de Mindanao, por la guerrilla comunista, informa Reuter.]

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de mayo de 1987

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