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Un juez de Bayona solicitará la declaración del subcomisario, Amedo en dos atentados de los GAL

El juez de Bayona (Francia) Christophe Feys, que investiga dos atentados de los GAL contra refugiados vascos cometidos en febrero de 1986, pedirá las declaraciones del subcomisario de Bilbao José Amedo Fouce, quien supuestamente tuvo contactos en Lisboa con Jean Philippe Labade, dirigente de los GAL y presunto reclutador de los mercenarios que ejecutaron materialmente las acciones. Una copia del sumario que se instruye en Portugal ha sido incorporada recientemente a la instrucción de Bayona.

Labade ya reconoció ante el juez de Bayona Gilbert Cousteaux que trabajaba para la policía española en labores de, información. Una amante de Labade, cuyo nombre no quiere revelar la acusación, también ha declarado que éste tenía frecuentes contactos con policías españoles.La detención en Francia de Paulo Fontes, ex legionario español nacido en Portugal, permitió a la policía francesa conocer que los dos atentados llevados a cabo en San Juan de Luz y Bayona en febrero de 1986 fueron realizados por mercenarios portugueses supuestamente reclutados por Labade.

El primero ocurrió el 9 de febrero en Bayona cuando tres hombres dispararon a bocajarro contra los clientes del bar Batzoki, donde resultaron heridos dos niños, dos residentes vasco españoles y un ciudadano francés. Cinco días más tarde, otro hombre disparó contra el supuesto miembro de ETA Juan Ramón Basáñez en un bar de San Juan de Luz.

El magistrado francés que investiga los dos atentados ordenó la busca y captura de Labade y sus compañeros, que fueron detenidos días después en Portugal.

Amedo, en Lisboa

Uno de los detenidos en Portugal, el agente del espionaje militar portugués Mario Correia da Cunha, ha admitido que reclutó a mercenarios portugueses para los GAL. Da Cunha, procesado por asociación terrorista, reconoce que contactó a Labade con dos personas españolas apodadas Ricardo y Eduardo.

El supuesto contacto tuvo lugar en el hotel Ritz de Lisboa los días 31 de enero y 1 de febrero de 1986. El subcomisario Amedo Fouce, de 41 años, se encontraba esos días en el hotel acompañado por otro español, cuyo nombre se desconoce, y pagó la factura de ambas habitaciones y la de Labade con su tarjeta de crédito, según las investigaciones de la policía portuguesa.

El juez francés Christophe Feys solicitó hace tiempo la incorporación del sumario portugués a las investigaciones de Bayona y tiene intención de solicitar, mediante la correspondiente comisión rogatoria, la declaración del subcomisario de policía español, adscrito desde hace años a la Jefatura Superior de Bilbao, según han informado fuentes francesas.

El subcomisario Amedo Fouce declaró recientemente en el sumario por el asesinato del dirigente de Herri Batasuna Santiago Brouard. Hasta el momento, las autoridades del Ministerio del Interior español no han reaccionado, al menos frente a la opinión pública, a la supuesta conexión del subcomisario de policía con el dirigente de los GAL Jean Philippe Labade y los mercenarios reclutados para ejecutar materialmente las acciones de los GAL.

Labade ha declarado al juez portugués que "si trabajara para el Gobierno español en la guerra sucia contra ETA, no lo revelaría" y ha negado cualquier relación con los atentados. Sin embargo, algunos de los mercenarios portugueses han declarado que el supuesto dirigente de los GAL reclutó al grupo en Portugal para atentar contra miembros de ETA y refugiados vascos en el sur de Francia.

Extradición de Labade

El abogado de Labade, Filipe Mimoso Freitas, declaró ayer a este periódico que su defendido ha negado a los jueces portugueses cualquier relación con el subcomisario español, e incluso que llegara a reunirse con éste en el hotel Ritz de Lisboa. Preguntado entonces por qué el subcomisario Amedo pagó la cuenta suya y de Labade con su tarjeta de crédito, éste desconoce qué ha declarado Labade sobre ello y omite su opinión.

Mimoso Freitas informó ayer que la justicia portuguesa ha decidido, en relación con la extradición de Labade solicitada por las autoridades francesas, que sólo se llevará a cabo si el supuesto dirigente de los GAL es condenado en Portugal, y siempre después de que haya cumplido la pena que le sea impuesta.

El abogado de Labade ha declarado a este periódico que su defendido sufre una persecución tras las declaraciones de Patrick de Carvalho, ciudadano portugués procesado en Francia junto a Labade por el asesinato del histórico de ETA Tomás Pérez Revilla, en junio de 1984. De Carvalho reconoció al juez francés que trabajaba para, Labade en labores de información y vigilancia sobre refugiados vascos y etarras para posteriormente realizar atentados.

El supuesto dirigente de los GAL también se encuentra procesado en Francia por el atentado que costó la vida en marzo de 1984 a Javier Pérez de Arenaza, cuñado de Txomín Iturbe, el líder de ETA recientemente fallecido en Argelia.

La Corte de Apelación de Pau tenía prevista para principios de este año la vista de este juicio, pero revocó su decisión tras la detención de Labade en Portugal por considerar que sus declaraciones son fundamentales en el proceso y podrían modificar sustancialmente todo el sumario que se ha instruido hasta el momento. También está pendiente de su posible extradición a Francia.

La pista que conduce a la 'conexión española'

La trayectoria de Jean Philippe Labade en Francia es una de las pistas más evidentes que conducen a la conexión española en los atentados de los GAL, según aseguran fuentes francesas.Labade, de nacionalidad francesa, de 37 años, fue detenido el 16 de junio de 1984 en Francia por su presunta participación en el asesinato de Tomás Pérez Revilla, pocos días después de que se entrevistara en Ibardin, localidad, vascofrancesa, con dos desconocidos que viajaban en un vehículo que usaba una matrícula reservada para la Brigada de Información de la Jefatura Superior de Policía de Bilbao.

Labade reconoció al juez Cousteaux que trabajaba para la policía española y que había escondido a los autores materiales del asesinato de Pérez Revilla. Labade fue puesto en libertad por una irregular decisión del juez Svhan, posteriormente revocada por el Tribunal Supremo, que dictó su busca y captura internacional. Una amante de Labade, cuyo nombre quiere reservar la acusación para la vista del juicio, ha declarado que acompañó al dirigente de los GAL en tres entrevistas con policías españoles.

De Carvalho, uno de los encarcelados en Francia por este caso, ha reconocido al juez que trabajaba para Labade en labores de información y vigilancia de etarras para la posterior comisión de atentados. Tras la orden de busca y captura, Labade huyó a Portugal, donde entró con documentación falsa a nombre de Georges Marchez. Allí comenzó a reclutar mercenarios portugueses para los GAL, según las investigaciones de la policía y las declaraciones de algunos de los detenidos en este país.

La supuesta reunión de Labade con Amedo en el hotel Ritz de Lisboa, poco antes de los atentados de febrero de 1986, y el posterior traslado de tres de los mercenarios a Bilbao acompañados por dos españoles, son las pistas que conducen a la conexión española de los GAL.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de mayo de 1987

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