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Un precio excesivo

El fichaje de Llorente por el Real Madrid va a tener, según todos los indicios, un precio excesivo. Por incorporar a un buen jugador, quizá promesa de gran jugador, el Madrid ha puesto en marcha una dinámica peligrosa: la del dichoso artículo 1.006. Y el primer perjudicado va a ser el propio Madrid. Hugo Sánchez, una vez que Llorente se ha decidido a utilizar esta vía para dejar el Atlético, amenaza con seguir el mismo camino para marcharse del Madrid.Hugo es un excelente futbolista y el Madrid un club de fútbol de máximo nivel. Entre ambos debería existir un matrimonio feliz, a no ser porque Hugo entiende, y así lo ha declarado, que en el Madrid no se le reconoce toda su valía. Echando cuentas, hay que señalar que el mexicano tiene razón. Butragueño gana mucho más que él y marca muchos menos goles. Llorente va a ganar -50 millones- casi tanto como él y no es más que una promesa. Sólida, pero promesa al fin y al cabo. Hugo se queja y amenaza con irse. Sus razones tiene para ello.

Ramón Mendoza insiste siempre que se le pregunta al respecto en que , no tiene ningún interés en destruir al Atlético. Sin embargo, en su afán por reconstruir un gran Madrid ha echado la caña en el Manzanares muchas más veces que en ningún otro sitio. De allí se trajo a Hugo, de allí se intentó traer a Luis Aragonés y de allí se ha traído a Llorente. Esta última operación parece que le ha llevado demasiado lejos. A pesar de sus condiciones -potencia de arrancada, centro y buen sentido del juego de ataque-, Llorente no parece estar todavía en una cotización que justifique lo que el Madrid ha pagado por él: la ruptura del mercado más una ficha de 50 millones por temporada. No tiene que asombrar a nadie que Hugo y cualquier otro de los jugadores que cargan con el peso de los resultados en el Madrid reclame ahora un mejor contrato. Y tampoco tiene que extrañar a nadie que, una vez que un futbolista ha.puesto en marcha la vía del 1.006 para abandonar un club, otros se animen a imitarle.

Mendoza insistirá ahora en que no tenía ningún interés en restarle potencia al Atlético. Pero el balance de la operación, por el momento, es que el Atlético tiene un jugador menos y el Madrid un problema más. El problema es el de resolver una incógnita que antes o después habría de plantearse: Hugo es el que gana los partidos y Butragueño el que llena el estadio. ¿Cuál de los dos es el más importante?.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de marzo de 1987