Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Cinco mujeres reconocen al presunto 'violador del Manzanares'

Cinco mujeres reconocieron a un joven, de 23 años, como el presunto autor de las violaciones y abusos deshonestos que se venían cometiendo desde hace dos años por calles cercanas al río Manzanares, de Madrid. José Daniel Penit López, soltero y cajero de profesión, actuaba de noche y elegía entre sus víctimas a mujeres atractivas, según informó Efe. Penit estaba considerado como un muchacho de maneras intachables y de buen comportamiento.

El presunto violador solía perseguir a jóvenes que caminaban solas a avanzadas horas de la noche, y las abordaba antes de intentar poseerlas sexualmente diciéndoles: "Dame un beso y déjame tocarte una teta", según las diligencias policiales a las que tuvo acceso la agencia Efe.De las ocho mujeres que acusan a José Daniel de haberlas forzado, cinco de ellas, una de nacionalidad italiana, presentaron denuncias ante la comisaría de Carabanchel, mientras que las otras tres restantes citadas por el detenido no lo hicieron y no han sido localizadas por la policía.

Una de las mujeres asaltadas aseguró a la policía que había visto con posterioridad al detenido. La mujer facilitó la matrícula del vehículo, lo que permitió que fuera arrestado el violador del Manzanares.

El detenido, que no tiene antecedentes y del que en el reconocimiento forense se descartó cualquier adicción a las drogas, declaró a la policía que los hechos de los que se reconocía autor no los preparaba con antelación, sino que los llevaba a cabo "al sentir un impulso irrefrenable" de abordar a las mujeres jóvenes que veía solas por la calle pasada la medianoche.

Una vez cometidos estos actos, refiere Penit, sentía "remordimientos de conciencia" cuando se dirigía a su casa.

Mujeres atractivas

Según las declaraciones que constan en las diligencias policiales, el presunto violador relata cómo llevaba a cabo la elección y el asedio de sus víctimas: solía fijarse en jóvenes que describe como atractivas y que regresaban a sus domicilios sin compañía alguna.Después de perseguirlas, se acercaba cuando iban a entrar en el portal de sus casas, las acorralaba y se abalanzaba sobre ellas.

Había elegido como escenario los portales, donde podía conseguir refugio adecuado para consumar sus fines, y aunque en principio Iba desarmado, en los últimos meses amenazaba a las chicas con una navaja. Unas veces, la imprevista llegada de vecinos que podrían oír los gritos de socorro de las mujeres evitó que el joven llevara a término sus intenciones sexuales: una de las jóvenes que le reconoció refiere en las diligencias policiales que estaba a punto de ser violada cuando acudió la portera.

En otras ocasiones, las menos, fue la rápida reacción de la acosada, que pudo huir a toda carrera, lo que la salvó de una posible violación. El último hecho, según estas diligencias, lo llevó a cabo el pasado mes. de enero.

Las cinco denunciantes, cuyos nombres han sido silenciados por respeto hacia su intimidad, reconocieron "sin ningún género de dudas" a Penit como su presunto agresor en las diferentes ruedas de reconocimiento a las que asistieron, según el atestado policial.

La detención del supuesto violador sorprendió a todas las personas cercanas al joven, que lo tenían conceptuado como un muchacho intachable y de buen comportamiento (ver EL PAÍS de 20 de enero).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de febrero de 1987

Más información

  • El detenido alega "impulsos irrefrenables"