Exasperación
Es demasiado. Después de tres semanas de prueba, los usuarios de servicios públicos, es decir, la gran mayoría de los franceses, han empezado a reaccionar. Desde hace dos días expresan su rechazo a estas huelgas que ponen en peligro la economía del país y que les afectan en su vida cotidiana. Los patronos están coléricos con los huelguistas, y la exasperación ha llegado a su punto culminante. Con calma, pero con fuerza, la mayoría silenciosa expresará su voluntad de que acabe este sabotaje a nuestra economía.12 de enero


























































