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Dos mujeres se incorporan como mineras de exterior en Hunosa

Dos jóvenes mujeres se convertirán hoy, lunes, en las primeras que Hunosa incorpora a su plantilla como trabajadoras de exterior. Se trata de María Teresa Menéndez Suárez y Blanca Esther González Sánchez, ambas casadas, con tres y dos hijos, respectivamente, y cuñadas. Tendrán que incorporarse hoy en el primer turno al pozo Montsacro, tras haber superado todas las pruebas que exige la empresa para el personal aspirante.

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Las dos mujeres, de 29 años de edad, viven en La Caleya, cerca de Mieres, y tendrán que incorporarse al trabajo hoy lunes a las 7,30 horas. Se da la circunstancia de que el marido de María Teresa que también se presentó a las pruebas no logró el baremo exigido por lo que no fue incorporado por la empresa, aunque ha sido contratado recientemente como peón barrendero por el Ayuntamiento de Mieres.Recientemente, una magistratura de Trabajo de Oviedo (Véase EL PAÍS de 24 del 10 de 1986), desestimó una reclamación de otras dos mujeres para que se condenase a la empresa a que se las incorporase al trabajo en el interior de las explotaciones.

Esas dos mujeres, que formaban parte de un grupo de ocho que se habían presentado a unas pruebas para trabajar en el interior, nunca fueron admitidas por la empresa, aunque superaron los exámenes de ingreso. La Carta Social Europea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prohíbe expresamente el trabajo de las mujeres en el interior de las minas.

La decisión de Hunosa de admitir mujeres para sus trabajos en el exterior enlaza con una antigua tradición de la minería asturiana, según la cual se emplearon mujeres en labores de escogido de carbón y tareas similares, hasta bien entrados los años cincuenta. Hunosa agrupó a varias compañías privadas a partir de finales de los años sesenta.

Romper barreras

María Teresa Menéndez y Blanca Esther González recibieron notificación de que habían sido admitidas como ayudantes de exterior el pasado jueves. Al día siguiente, acudieron a Riosa, localidad donde se encuentra el pozo Montsacro, para conocer las condiciones en que habían de desarrollar sus tareas.Ambas jóvenes mostraron ayer su satisfacción por la decisión de la empresa del carbón. María Teresa Menéndez señaló que lo importante, además de haber conseguido trabajo, es que se ha roto un barrera que impedía nuestra igualdad con los hombres".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de diciembre de 1986

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