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Entrevista:

"No es posible reformar la economía del Este sin un cambio político"

Wlodzimierz Brus analiza las nuevas vías a la planificación central

WIodzimierz Brus, profesor en la universidad de Oxford de estudios sobre la Unión Soviética y otros países del Este, ha sido invitado por la universidad de Deusto para participar en los actos conmemorativos de su centenario. Brus fue anteriormente profesor de la universidad de Varsovia; fue también vicepresidente del Consejo Económico de Polonia. Residente en el Reino Unido desde 1972, es un reputado comentarista de la evolución de las sociedades de economía planificada.

Pregunta. ¿Cuáles son los rasgos generales de las reformas económicas emprendidas en el Este?Respuesta. En todos estos países, en el Este de Europa y en China, hay una búsqueda para combinar la iniciativa empresarial con la planificación central. Este es el contenido de las reformas, que tiene diferentes denominaciones en cada país: descentralización, autonomía relativa de las empresas, introducción de mecanismos de mercado. Los postulados generales son distintos, pero el principal contenido de estas reformas es el mismo: la combinación de la planificación central con el espíritu empresarial.

P. Hasta ahí, no parece existir nada nuevo con respecto a otros procesos de reforma en los países del Este.

R. Efectivamente, ha habido una constante evolución de los principios de organización del sistema. Ahora, estas reformas se presentan como una etapa más importante que anteriores evoluciones.

P. Lo que está en juego entonces es la base constitutiva del sistema.

R. Los líderes de estos países dirán que no hay contradicción entre las reformas emprendidas y la base del sistema, que hay una posibilidad de incorporar las nuevas ideas al sistema general. Podemos estar de acuerdo o no con esta idea de la acomodación. El problema tiene importancia académica. En mi opinión, la cuestión está todavía abierta. Si tomamos ejemplos concretos de países que han introducido serias reformas -Hungría y Yugoslavia-, vemos cómo el sistema político comunista ha sido mantenido en los básicos prinicipios. Pero, ¿funciona bien la economia, funciona bien el mercado en medio de esta es tructura del sistema? Hay mucha gente que opina que no funciona bien. Los dirigentes se dan cuenta de que la economía no funciona.

El sistema no funciona

En algunos casos, se encuentra una fácil confirmación. La agricultura china ha funcionado mal bajo el sistema de comunas. Si continuaban por esa vía, el país iba hacia el desastre. En la Unión Soviética, se podría decir que el funcionamiento de la economía ha tenido que dividirse en fases. El sistema habría funcionando bien en el pasado, pero ya no funciona en el presenté.P. ¿Cuáles son las razones que hacen que la crisis sea hoy evidente incluso para los dirigentes de esos países?

R. El problema no es porqué la gente en esos países esté emprendiendo estas reformas sino saber si ese programa de reformas es el bueno, si serán desarrolladas. La respuesta está ligada a un número de condiciones. Por ejemplo, pienso que es necsario un cambio en el sistema político, no sólo en el sistema económico.

El mercado introduce algunos elementos de descentralización, diferentes centros de decisión. Pero, si el sistema político permenece intacto, las prinicipales decisiones se toman por órganos políticos centralizados. Eso crea una contradicción que no es fácil de resolver, una paradoja que es preciso entender. Los líderes quieren introducir la reforma para reforzar su posición política, pero para introducir las reformas han de limitar algunos de los elementos del sistema político.

P. Hablaba usted de diversas condiciones para el éxito de las reformas.

R. Hay otras condiciones importantes. Probablemente no se puede introducir una seria reforma económica si se man tiene una única modalidad de propiedad por parte del Estado de los medios de producción La experiencia muestra que hasta ahora, los mayores éxitos se obtuvieron fuera del sector estatal.

El éxito hay que buscarlo por ejemplo, en la agricultura china, donde los agricultores no poseen la tierra, pero gozan de un sistema de casi arrendamiento que les liga a la tierra mediante un contrato a largo plazo. En Hungría, el mayor éxito se ha dado en una mecla de trabajo cooperativo y formas privadas de propiedad. Lo mismo se intentó en la Unión Soviética cuando Gorbachov era responsable de agricultura en el Comité Central. Estableció un sistema de contratos colectivos, según el cual lo producido por encima de las obligaciones contractuales pueden venderlo. El contrato es por largo tiempo.

Estos son ejemplos de que la reforma cambia las relaciones empresariales. El problema es saber si eso es aplicable al núcleo de la economía, si es posible una gradual transformación que va contra lo básico del sistema. Esto tiene importantes consecuencias sociales, habrá problemas de desigualdad. Esto puede engendrar alguna forma de descontento. El dilema es mejorar la eficiencia sin provocar la alteración de la paz social.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 8 de diciembre de 1986