Trivialidad
EL PAÍS fustiga en editorial el que la sustracción de unas prendas en unos almacenes tenga más repercusiones para un político que el robar muchos millones aprovechándose de su cargo. Pero EL PAÍS publica a toda página ridículas disputas entre escribidores y bizantinismos como los recientes artículos sobre la fealdad del Centro Reina Sofía, mientras silencia o relega gravísimos problemas, e incluso niega un mínimo espacio a las cartas que critican a fondo su línea editorial o sus más lamentables errores técnicos o incluso matemáticos. Cumpliendo a rajatabla la ley de Parkinson, según la cual tanto más se discute un tema cuanto más trivial es (porque exige menos conocimientos y responsabilidad), EL PAÍS muestra ser un fiel reflejo de un país en el que predominan aún los "eruditos a la violeta".-


























































