Triste Universidad
Soy un estudiante de la universidad de Sevilla, que como sabrán pasa por una situación insostenible. Haciendo un breve resumen, el estado actual es el siguiente. La universidad de Sevilla cuenta con unos estatutos que no son aceptados por la mayoría de los sectores universitarios. Estos estatutos fueron aprobados en un clima de dudosa legitimidad: de madrugada, bajo un gran despliegue policial y sin la participación de los estudiantes. A raíz de las últimas elecciones claustrales, en sucesivas ocasiones, las votaciones han arrojado una mayoría aplastante a favor de la reforma, pero no lo suficientes para superar los 3/5 previstos en los estatutos. A raíz de esto último, el rector presentó su dimisión.Todas estas circunstancias han provocado que en esta universidad no se lleve a cabo la reforma prevista en la LRU. Concretamente en mi facultad, no se cumple, entre otros, el artículo 31, referente a cursos de doctorado, con lo que los alumnos de quinto que queremos seguir el tercer ciclo nos encontramos en una situación desesperanzadora. Para no quedarnos cortos, la Junta de Andalucía, consciente de la autonomía universitaria, decide designar un nuevo rector. Con esa actitud viola una de las principales funciones de autonomía universitaria recogida en el artículo 3.2.b. de la LRU (que por ser del título preliminar, y como reconoce la disposición final, tiene carácter de ley orgánica) y que se le asigna al claustro en los artículos 15.1 y 18.2.
De esta manera, la Junta ha optado por la vía que eterniza el problema y le enfrenta al movimiento estudiantil, en lugar de adoptar la medida que propone la mayoría de la Universidad: eliminar la cláusula de los 3/5.- Estudiante de Psicología.


























































