Colaboradores de Pujol
Parece como si el presidente Pujol tuviera un especial empeño en alejar de su Gobierno, y hasta de su propio entorno, a las personas más cualificadas de su partido. No se puede entender de otra manera la política sistemática de designar para misiones alejadas a los colaboradores más cercanos y con más personalidad. ¿Quién pudo entender en su momento que Trias Fargas, que era conseller de Finanzas, fuera alejado del Consell Executiu para encabezar unas elecciones municipales que tenía perdidas de antemano? ¿Cómo explicar que el mejor portavoz convergente en el Parlament, Maclá Alavedra, haya sido alejado al exilio del Congreso de los Diputados? ¿De qué manera puede interpretarse que Roca fuera a estrellarse en la llamada operación reformista? Y, qué decir ahora de sacrificar a Josep Maria Cullell, actual responsable de las Finanzas y la Hacienda, en una competencia perdida de antemano frente a Pasqual Maragall.Sinceramente, pienso que no existen criterios objetivos que aconsejen o hayan aconsejado este tipo de decisiones. Si se me permite, diría con modestia que un régimen de partido demasiado personalista acaba siendo negativo para el propio protagonista, y como espejo ajeno, ahí está Fraga para desmentirme.- .


























































