Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

"Si todos quieren todo y ahora, nunca nos pondremos de acuerdo"

Coalición Popular afronta estas elecciones autonómicas con el optimismo que caracteriza a su candidato a lendakari, Julen Guimón, quiza el único de los aspirantes a presidir el Gobierno vasco que reconoce con grandes dosis de realismo que no accederá a ese cargo a partir del 30 de noviembre. La coalición atraviesa una crisis de votantes, pese a que sus afiliados han demostrado una gran capacidad de sacrificio en el contexto poco propicio de un País Vasco donde se han ido agravando las discrepancias entre lo español y lo nacionalista.

Julen Guimón Ugartechea nació el 3 de octubre de 1931. Su abuelo fue alcalde republicano de Éibar (Guipúzcoa). Su padre, un médico sin vinculaciones políticas durante la República, se afilió cuando llegó la guerra a Acción Nacionalista Vasca, una escisión socializante del Partido Nacionalista Vasco. Julen Guimón vivió aquellos tiempos duros en Francia, y cuando volvió a Bilbao esperó ansiosamente que su padre saliera de la cárcel. "Es el hombre que más ha influido en mi vida", dice ahora Guimón. "Él me enseñó el amor a la libertad y a la tierra vasca.Guimón obtuvo la licenciatura de Derecho en la universidad de Deusto y marchó a Estados Unidos, donde obtuvo un master por la universidad de Yale. De regreso a Bilbao, Guimón compagina sus tareas como administrador de empresas con sus clases como profesor de Derecho Político en Deusto. Posteriormente instala su despacho de abogado y compagina negocio y docencia con una incesante actividad de promotor cultural.

El candidato a lendakari por Coalición Popular participa en aquellos años en la Sociedad Bilbaína y es presidente del Ateneo de Bilbao.

Julen Guimón se presentó a las primeras elecciones democráticas de 1977 como candidato por la Democracia Cristiana vasca, patrocinada por Joaquín Ruiz-Giménez.

La Democracia Cristiana sufrió una ruina electoral -10.000 personas la votaron en Vizcaya-, y el hoy candidato por Coalición Popular ingresó en el partido de los vencedores, Unión de Centro Democrático (UCD), donde permaneció siempre ligado al sector democristiano.

La crisis de UCD se resolvió para Guimón con su pase al Partido Demócrata Popular (PDP), del que llegó a ser secretario general, hasta que optó por Alianza Popular. "Yo me marché del PDP", afirma Guimón, "porque incumplieron los pactos con la Coalición y porque soy vasco y no pinto nada en un partido que decide no presentarse a las elecciones en el País Vasco".

Así que Guimón ha inaugurado recientemente el carné de su cuarto partido, Alianza Popular. Días antes del anuncio de la disolución del Parlamento vasco, Jaime Mayor Oreja, uno de los líderes conservadores en la comunidad autónoma durante la transición, propuso la creación de un partido popular vasco. Ante la negativa de sus compañeros a seguirle en esa empresa, Mayor Oreja decidió retirarse provisionalmente de la vida pública.

Guimón afronta la cuestión con pragmatismo: "Un partido no se puede crear en 60 días. La mayor parte de la gente no sabe aún el nombre del partido de Garaikoetxea". Y el candidato a lendakari por AP reconoce que aún no se ha articulado suficientemente la alternativa que él quiere representar en Euskadi.

En el futuro Parlamento vasco Guimón defenderá como prioridad la normalización de la vida política. "El País Vasco es", según Guimón, "una comunidad extraordinariamente singular, una comunidad particularmente alborotada. Estábamos preparados para la transición mucho antes que los demás, y luego, desgraciadamente, la hemos hecho mucho peor. Esto es achacable al fanatismo".

Esta declaración de principios se concreta más aún cuando Guimón afirma: "Es imposible que los sectores españolistas de la sociedad vasca intenten imponer sus puntos de vista a los sectores nacionalistas. Pero se puede llegar a acuerdos mínimos. Si todos quieren todo y ahora, nunca nos pondremos de acuerdo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de noviembre de 1986

Más información

  • Julen Guimón, un superviviente del centro-derecha