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Los mercados de valores piensan ya en el futuro.

Los nuevos avances de los mercados de valores han puesto a dos de ellos, los mediterráneos, por encima de sus anteriores máximas anuales, al tiempo que Madrid se acerca al suyo, y Bilbao, a pesar de superar su índice en más de 20 puntos a los demás, sestea 12 puntos por debajo de su cota más elevada. Esta situación lleva a pensar en una labor de consolidación de las posiciones alcanzadas hasta ahora, mediante un claro proceso de selección, favorecido por el importante volumen de transacciones que se vienen realizando en los últimos días. Si hay algún factor que sea capaz de llevar confianza a los mercados es precisamente un nivel de contratación alto, y los casi 9.000 millones de pesetas efectivas contratadas como media diaria a lo largo de la semana anterior son una garantía más que suficiente de cara a la evolución de las bolsas a medio plazo.Otro importante factor a tener en cuenta es el mercado a crédito, muy activo en lo referente a las compras en las últimas sesiones. Tanto el jueves como el viernes las operaciones a crédito superaron el 10% del total negociado en la sesión, llegando en la jornada de cierre hasta casi el 14%. Los que apuestan a corto plazo por una bolsa alcista parecen totalmente transparentes, aunque en ocasiones se han equivocado, y los acontecimientos les van dando la razón, pues si en una sesión abiertamente realizadora se tomaron posiciones, mostrando así las intenciones de la barandilla, hay que pensar que la confianza en el futuro está calando también entre los sectores que viven más pendientes del día a día que de lo que pueda suceder dentro de un mes.

La selección, si se tienen en cuenta los acontecimientos más recientes, también indica que el grado de confianza de los inversionistas no es igual para todos los sectores del mercado y que incluso dentro de los diferentes grupos hay valores que parecen contar con un horizonte más despejado que otros. El carácter cíclico de las subidas bursátiles pierde algunos puntos ante este proceso de selección, pero es suficiente para echar un vistazo a los porcentajes acumulados por algunos valores a lo largo de este año para comprender la situación. Sin embargo, los valores eléctricos escapana este análisis, siendo ello debido al enorme grado de dispersión de sus títulos y al hecho de que aún se les relaciona inmediatamente con la rentabilidad que ofrecen por la vía de los dividendos, algo que no sucede con los demás componentes del mercado. La escasa presencia del corto plazo en torno a estos valores es un obstáculo importante de cara a su incorporación a los movimientos globales del mercado.

La sesión en sí ha contado con dos sectores fuertes, construcción y seguros, bien apoyados por el ambiente expectante del resto de los grupos, que ven en el tirón de inmobiliarias, cementeras y constructoras un primer atisbo del relanzamiento económico. Tampoco es ajeno a esta situación el hecho de que los tipos de interés están perdiendo atractivo, al tiempo que la adquisición de valores inmuebles se mantiene todavía con una prima adicional mediante la desgravación del 15%.

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