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El nuevo alcalde de Segovia, del PDP, seguirá las pautas del anterior equipo

Emilio Zamarriego Monedero, del PDP, nuevo alcalde de Segovia, tomó ayer posesión, tras la aprobación de la moción de censura contra Miguel Angel Trapero García, del PSOE, su antecesor en el cargo, por 13 votos afirmativos de un total de 25. El nuevo alcalde ha manifestado su intención de mantener una línea de continuidad con la labor emprendida por el anterior equipo.

Mientras, en círculos políticos y ciudadanos se sigue especulando sobre la identidad del concejal que votó afirmativamente para que saliera adelante la moción, ya que durante las más de tres horas que duró el debate el miércoles, y según el posicionamiento político de los diferentes grupos, se vislumbraba que la moción no saldría adelante.El Ayuntamiento de Segovia está integrado por ocho concejales del PSOE, dos concejalas disidentes de este partido, 10 concejales del Grupo Popular, dos del CDS, dos del grupo Segovianos Independientes y uno del PRD.

En el debate quedó claro inicialmente que la moción iba a ser apoyada por 12 votos: los 10 del Grupo Popular, uno de los Segovianos Independientes y otro del PRD. Sin embargo, tras la votación secreta, la moción triunfó con 13 votos a favor, 10 en contra y dos abstenciones.

El ex alcalde ha asegurado que sus concejales del PSOE votaron en contra, lo mismo que han afirmado los del CDS. La concejala de Segovianos Independientes anunció su abstención y una de las concejalas disidentes del PSOE afirmó que no podía apoyar a un alcalde del PDP que está en los antípodas de lo que debe ser hoy un ayuntamiento. Por tanto, el voto afirmativo lo dio alguno de los concejales que anunciaron inicialmente su postura de no apoyar la moción y cambió el voto a última hora.

El reparto de los escaños en el ayuntamiento ha hecho muy difícil durante estos tres años y medio su gobernabilidad, que desde la aprobación de la nueva ley de Bases de Régimen Local se ha llevado a cabo a través de un pacto entre el PSOE y el Grupo Popular, que se mantuvo hasta la presentación de la moción de censura.

Tampoco el nuevo alcalde, de 46 años, casado y con tres hijos, ex senador por UCD en las elecciones de 1979, parece tener asegurado el apoyo necesario para sacar adelante el problema más inminente del ayuntamiento: los presupuestos de 1986, que ascienden a unos 2.000 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de septiembre de 1986