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El joyero relacionado con la 'mafia policial' encargó a 'El Nani' el atraco por el que fue detenido

El joyero santanderino Federico Venero, quien ha admitido que trabajaba para la supuesta red de corrupción policial, ha manifestado en declaraciones judiciales que encargó al delincuente habitual Santiago Corella, alias el Nani, el atraco a la joyería de Madrid por el que fue detenido 10 días más tarde, según se desprende de¡ sumario. El Nani, tras su paso por las dependencias policiales de la Puerta del Sol, desapareció. Sin embargo, Corella rechazó la oferta del atraco y nunca asaltó la joyería mencionada. Estas declaraciones se encuentran en el sumario 18/85 sobre la desaparición de Santiago Corella, que instruye el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, y que contiene 1.400 folios.

El comisario Francisco Javier, Fernández Álvarez y los inspectores Victoriano Gutiérrez Lobo y Francisco Aguilar González se encuentran en prisión supuestamente implicados en la desaparición de El Nani.

Federico Venero, confidente policial, encargó a Santiago Corella que realizase un atraco a la joyería Paymer, en la calle de Tribulete de Madrid. Para ello le facilitó, a través de otra persona, dos armas: una escopeta de cañones recortados Prieto Beretta y una pistola Browning, calibre 7,65. Esta otra persona era Javier Sánchez Rico, que había realizado alguinos, trabajos con El Nani y con Ezequiel Gutiérrez Echevarría. Este último se encuentra en prisión acusado de varios atracos a joyerías de Bilbao, León y Santander.

Venero ha manifestado, en declaraciones ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Santander, cuyo titular es Javier Cruzado, que actuaba de intermediario en el tráfico de armas entre la supuesta red de corrupción policial -denunciada por él mismo- y varias bandas de delincuentes.

Sin embargo, Corella no efectuó el atraco a la joyería de la calle de Tribulete, sino que éste fue realizado por otros dos delincuentes: Manuel Pulido y Luisa Perez. La detención de estas dos personas se realizó días después del paso de El Nani por la Brigada Regional de Policía Judicial de Madrid, situada en aquel entonces en la Puerta del Sol.

Diez días después del atraco -que tuvo como consecuencia funesta- la muerte del dueño de la joyería, Pablo Perea-, y antes de la aparición de los verdaderos culpables, se produce la detención de Santiago Corella en el domicilio de sus hermanas. La detención es efectuada por al menos siete policías, entre los que se encuentran, "al parecer, los entonces inspectores Francisco Javier Fernández Álvarez, Victoriano Gutiérrez Lobo y Francisco Aguilar González" según el letrado José Antonio Sanz Grasa, abogado de los familiares de El Nani.

Esta fuente considera que "estos policías fueron a por Corella porque conocían la oferta realizada por el joyero Venero, cuando no la dirigieron". "Prueba de ello es que en la detención se registró el domicilio en busca de las armas", añadieron.

Tras el registro, El Nani, su mujer y tres hermanas suyas fueron llevados a la Puerta del Sol. Desde entonces, Santiago Corella se encuentra desaparecido. El mismo día de la detención, el 12 de noviembre de 1983, también fue interrogado en las dependencias policiales Ángel Manzano, amigo y socio de El Nani en varios golpes.

Interrogatorio en la brigada

El Nani fue interrogado por varios policías en un cuarto de la brigada. Entre estos policías se hallaban Francisco Javier Fernández Álvarez, Victoriano Gutiérrez Lobo y Francisco Aguilar González, quienes se encuentran actualmente en la prisión de Logroño, acusados de la desaparición de El Nani.

Manzano ha declarado ante el juez Andrés Martínez Arrieta, titular del Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid, que álas 16.30 de día 12 fue detenido, junto a su mujer, Concepción Martín, y llevado a la brigada. Allí, según su declaración, fue golpeado por agentes policiales y sufrió la mesa, mientras era interrogado por varios policías.

El chirriar de una camilla

Manzano, según su propia declaración, asegura que sobre las nueve de la noche -no obstante, no pudo precisar bien el momento porque la "paliza" le había hecho perder el control temporal- se pararon los golpes, tras entrar un nuevo policía en el cuarto donde estaba siendo interrogado. Tras una conversación entre ellos, todos se fueron y le dejaron solo.

A esa misma hora, Lourdes, Consuelo y, Paloma -las tres hermanas de El Nani que fueron llevadas también a la brigada-aseguran que las quitaron de en medio y las metieron en unos servicios de estas mismas dependencias. Ellas escucharon, según sus propias declaraciones, el paso de muchas personas y el chirriar de las ruedas de una camilla. La defensa de la familia de El Nani considera que en aquel momento se llevaron el cuerpo sin vida de Santiago Corella.

Sin embargo, según la versión policial oficial, Corella abandonó por su propio pie, a las doce de la noche, las dependencias de la Puerta del Sol, acompañado por Francisco Javier Fernández, Victoriano Gutiérrez y Francisco Aguilar.

Según la declaración de estos agentes, se trasladaron a Vicálvaro con El Nani en busca de las armas. Esta versión asegura que Santiago Corella, pese a estar esposado, se escapó, no sabiendo más de él.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de julio de 1986

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