El juez pone en libertad a los tres detenidos por los sucesos de Martos
El titular del Juzgado de Instrucción de Martos, Moisés Lazúen, decretó ayer la libertad de los dos vecinos de esa localidad jienense, A. E. C. y A. E. G., que ingresaron el lunes en prisión como presuntos implicados en el incendio de 30 viviendas de familias gitanas producido el pasado sábado en Martos. Un día antes, el juez había ordenado también la libertad de Manuel Cortés, el gitano que agredió en una riña al joven Francisco Expósito, lo que provocó la ira de unos 200 vecinos, que incendiaron las viviendas.
Desde ayer, por tanto, no hay en prisión ninguno de los presuntos implicados en el suceso. Tampoco hay ningún detenido, a pesar de que en un principio ocho payos pasaron a disposición judicial. El juez que instruye las primeras diligencias del caso manifestó que en los próximos días prestarán declaración más de 25 personas presuntamente implicadas en los hechos. Moisés Lazúen ha estimado que la puesta en libertad de A. E. C y A. E. G. "no implica que estén considerados exentos de posibles responsabilidades penales, sino que han desaparecido las circunstancias que aconsejaron su ingreso en la prisión de Jaén".Los dos vecinos de Martos no podrán sustraerse a la acción de la justicia, ya que deberán presentarse ante el juzgado de instrucción los días 1 y 15 de cada mes.
El alcalde socialista de Martos, Antonio Villargordo, durante una conferencia de prensa, celebrada en el Ayuntamiento, señaló que el incendio de las viviendas de familias gitanas, aun siendo un hecho grave, se ha magnificado en los medios de comunicación. "En Martos no hay racismo", subrayó, "Si un grupo minoritario de una población de 22.000 habitantes comete un acto vandálico, eso no implica que todo un pueblo tenga que ser calificado de racista", concluyó. Según el alcalde, en Martos hay un grupo de gitanos que por la forma de vivir son tan dignos como los payos. "Sin embargo", puntualizó, "hay otro grupo de gitanos que se desenvuelve en la comunidad por el imperio de la ley del más fuerte".
Las familias gitanas se encuentran desde el martes en Vado Jaén, a ocho kilómetros de Martos, después del rechazo en otras dos poblaciones.


























































