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ANDALUCÍA

100 gitanos de la región se solidarizan con los agredidos de Martos

Unos 100 gitanos de diferentes puntos de Andalucía intentaron concentrarse en la tarde de ayer en Martos (Jaén), sin que finalmente la concentración llegara a materializarse ante las negociaciones mantenidas con representantes de la Administración central y autonómica. La acción había sido convocada por diferentes asociaciones de gitanos de Andalucía para protestar por el incendio de 30 viviendas de familias gitanas provocado el sábado pasado en la citada localidad jienense.Los gitanos se concentraron primero en Torredonjimeno -a seis kilómetros de Martos-, adonde se trasladaron el domingo las familias gitanas de esta última población cuyas viviendas habían sido incendiadas. Más de 100 miembros de la Guardia Civil, procedentes algunos de ellos de las fuerzas antidisturbios de Málaga, vigilaron la carretera de Jaén a Martos durante todo el día de ayer, en previsión de posibles incidentes.

Seis vecinos, ante el juez

Entre tanto, otros seis vecinos de Martos pasaron a disposición judicial, mientras que Manuel Cortés, el gitano que agredió durante una pelea a un joven de Martos, lo que provocó después la ira de unos 200 ciudadanos de esa localidad, ingresó en la prisión provincial de Jaén. Manuel Cortés, que agredió, al parecer en situación de embriaguez, a Francisco Expósito, se intentó cortar las venas tras ser detenido y conocer los incidentes, según confirmó el juez instructo del caso, Moisés Lazuen.Por otro lado, Miguel Anguita, alcalde comunista de Torredorijimeno, comunicó al gobernador civil de la provincia, Francisco Rodríguez Caracuel, la lentitud con la que tanto la Administración cen tral como la autonómica actuaban para buscar un asentamiento definitivo de las familias gitanas de Martos que se trasladaron el elomingo a Torredonjimeno.

Éstas se encontraban ayer hacinadas junto a una casa derruida situada junto a un vertedero de Torredonjimeno. Las familias gitanas afectadas se instalaron, tras el incendio de sus viviendas, en esta localidad vecina, donde ya en enero de 1984 se produjo otro grave incidente entre la comunidad paya y gitana, con seis gitanos heridas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 16 de julio de 1986