Ir al contenido
_
_
_
_
LOS RESULTADOS DE LAS ELECCIONES

El fin de unas 'vidas paralelas'

El paralelismo político que hasta ahora compartían en cierto modo Adolfo Suárez, presidente del Centro Democrático y Social, y Santiago Carrillo, presidente de la Mesa para la Unidad de los Comunistas, quedó quebrado por el resultado de las elecciones del pasado domingo. Suárez y Carrillo, dos de las figuras más atractivas y polémicas ante estas elecciones, considerados los dos solitarios durante la pasada legislatura, partían, hace apenas dos meses, como claros perdedores en estas elecciones y candidatos a convertirse en cadáveres políticos. Los pronósticos han acertado tan solo en el segundo caso: Suárez parece haber concluido su particular travesía del desierto, mientras Carrillo, que no logró siquiera su escaño por Madrid, parece condenado a un ostracismo definitivo acelerado por el relativo éxito de su rival Gerardo Iglesias.El entendimiento político entre Suárez y Carrillo, que se ha mantenido hasta ahora pese a sus respectivas diferencias ideológicas, comenzó apenas se entablaron los primeros contactos secretos entre ambos, a finales de 1976. Tras la legalización del PCE, en abril de 1977, Carrillo iba a ayudar a Suárez a cerrar una tenaza contra los socialistas y, en este sentido, ambos gobernaran juntos. Nueve años después, Carrillo se convertía, paradójicamente, en aliado objetivo de los socialistas frente a la candidatura de Izquierda Unida, a la que la concurrencia electoral de la MUC ha restado, al menos, tres escaños.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_