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NECROLÓGICAS

Luisa Sala, actriz

La actriz de teatro y televisión Luisa Sala falleció ayer en su domicilio de Madrid por asfixia mientras se encontraba comiendo con su hija Luisa y el novio de ésta. Al parecer, la actriz se atragantó mientras comía un pedazo de carne. Fue trasladada desde su casa a una clínica de urgencias, pero falleció en el trayecto. Su marido, el actor Pastor Serrador, se encontraba grabando en TVE cuando le fue comunicada la noticia.Luisa Sala había nacido en Madrid en julio de 1923. A los quince años interrumpió sus estudios debido a una crisis económica familiar y debutó como actriz en Genio alegre, de los hermanos Quintero. A partir de entonces interpretó más de un millar de obras de todos los géneros. Durante una gira por Latinoamérica conoció a Pastor Serrador, con quien estuvo casada más de 30 años.

Luisa Sala fue siempre una excelente actriz de reparto: una de esas figuras secundarías en las que un director puede confiar con tranquilidad. Nunca se dejó viciar por los efectismos del viejo teatro del que salía, ni cedió frente a un papel plano o una representación gris. La última vez que se la vio en el teatro fue en Proceso a Besteiro, obra estrenada el 9 de enero de este año en el Pavón de Madrid, dirigida por el autor de la obra, Manuel Canseco, que también la había llevado al escenario en La Orestiada, de Esquilo, que se vio el 28 de julio del año pasado en el templo de Debod. En las dos ocasiones, Luisa Sala mostró la seguridad y la emoción de una buena actriz.

Sin embargo, no se la veía frecuentemente en los escenarios. Estuvo durante mucho tiempo trabajando en la televisión como actriz de espacios dramáticos; el descenso en la producción de este género disminuyó su actividad cuando ya estaba demasiado alejada del teatro, y encontró trabajo en una guardería infantil, donde al mismo tiempo que ganaba su vida cumplía, también, una vocación.

Deja el recuerdo de una muy buena profesional del teatro, capaz de dar matices artísticos y comunicar con el público. En Proceso a Besteiro, donde representó el papel de la mujer del político socialista muerto en prisión, supo obtener momentos de emocionada dignidad, a pesar de la brevedad de su papel. Recientemente protagonizó uno de los personajes de la serie de televisión Platos rotos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de junio de 1986