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Tribuna:LA CAMPAÑA ELECTORAL

Los comunistas, en Izquierda Unida

Para el Partido -Comunista de los Pueblos de España, el criterio fundamental que determina la participación en Izquierda Unida (IU) es su programa, según afirma el autor de este artículo. Sin embargo, el programa de IU -explica- no es el del PCPE, principalmente en cuestiones como la CE, aunque el partido ha aportado, junto a las restantes fuerzas, elementos programáticos que responden a los intereses de los trabajadores y los pueblos de España para este período.

La convocatoria anticipada de las elecciones generales ha acelerado toda una serie de procesos que están llamados a tener trascendencia en la vida política del país. Asistimos al inicio de la crisis del modelo de representación bipartidista, que se ha mostrado estéril para responder a las plurales expresiones existentes en la sociedad española en un momento de profunda crisis del sistema. No hay que olvidar que el fondo del bipartidisino consiste en la posibilidad formal de alternancia en el Gobierno, manteniéndose en todos los casos la misma política en sus aspectos fundamentales (recomposición capitalista y atlantismo, principalmente).Eso explica los aplausos de la Banca y la gran patronal a la política del Gobierno de Felipe González, sus extraordinarias relaciones con la Administración de Reagan y que a Fraga le resulte tan difícil hacer críticas de fondo a la política gubernamental.

La huelga general del 20 de junio y las movilizaciones contra la permanencia en la OTAN, junto a los resultados del referéndum, expresan que sectores muy amplios y dinámicos de los trabajadores, de la juventud y otras capas de la población no se sienten vinculados a la política que realiza el Gobierno ni a la derecha. Una alternativa de izquierdas es necesaria.

Necesaria principalmente para dar respuesta a las esperanzas de esos sectores y llevar también al Parlamento sus reivindicaciones y proponer las medidas que las satisfagan. ¿Quién, si no, va a defender una política de creación de empleo seria y con todas sus consecuencias, y, por tanto, basada en profundas transformaciones de las estructuras socioeconómicas? ¿Quién va a mantener una posición de paz y neutralidad, por la salida de España de la OTAN y el desmantelamiento de las bases norteamericanas?

El Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) entiende que Izquierda Unida es esa necesaria alternativa de izquierdas. El adelanto de las elecciones ha buscado, entre otras cosas, crear el mayor número de dificultades para impedir que cuajara un acuerdo electoral de la izquierda. Dificultades hemos tenido, por otra parte, menos que otros, pero en nuestro ánimo está no fijarnos en los tropezones que hemos dado, sino en el trabajo que tenemos por delante, y colocar antes que cualquier interés de partido el interés, la necesidad y la esperanza de los trabajadores y de la juventud.

El programa

Para un partido comunista como el nuestro, firmemente asentado en los principios, el criterio fundamental que determina la participación en Izquierda Unida es el programa. En una coalición, el programa no puede ser el de uno de los partidos que la integran, sino el resultado de un debate en el que cada fuerza incorpora las propuestas más sentidas en las clases y capas sociales a las que representa y las alternativas que mejor se corresponden con su proyecto estratégico.

Por ello, el programa de Izquierda Unida no es, lógicamente, el nuestro, y eso es evidente en cuestiones como la de la CEE, donde, como es sabido, el PCPE defiende la salida del Mercado Común. Tampoco es el programa de ningún otro partido.

El PCPE ha aportado, junto a las restantes fuerzas, en una elaboración seria, rigurosa y muy trabajada, elementos programáticos que responden, a nuestro juicio, a los intereses para este período de los trabajadores y los pueblos de España.

Así, el programa de Izquierda Unida recoge, entre otras propuestas importantes e interesantes, la necesidad de mantener el objetivo de que España salga de la OTAN, el desmantelamiento de las bases y la salida de las tropas norteamericanas. Contempla las nacionalizaciones en la Banca y el sector energético.

Propone una política de empleo basada en la inversión y el desarrollo del sector público, el átimento del consumo privado, la ayuda a pequeñas y medianas empresas y cooperativas, y mientras tanto se mantiene el objetivo de la plena protección a los parados.

Reforma agraria

Sostiene la necesidad de una seria y profunda reforma agraria, la lucha contra las consecuencias lesivas de la integración en la CEE, una concepción de Europa contraria a los intereses de las multinacionales y del imperialismo y el apoyo a las iniciativas para la desaparición de las armas nucleares y contra la militarización del espacio. Propugna el carácter federal del Estado y el pleno desarrollo de los derechos de nacionalidades y regiones.

Con un programa que recoge, junto a otros, estos puntos, los comunistas debemos estar en y con Izquierda Unida. Sería bastante. difícil explicar a los trabajadores lo contrario.

Nuestra concepción de la unidad de la izquierda va más allá del aumento electoral.

El Partido Comunista de los Pueblos de España aprobó en el quinto pleno de su Comité Central todo un conjunto de propuestas políticas, que nosotros hemos definido como Plataforma para una política de izquierdas, nacional y para la transformación de la sociedad. Allí nos propusimos, como tarea prioritaria de las fuerzas de izquierda hoy, crear las condiciones políticas básicas para frenar la política de recomposición capitalista que impulsan la derecha y la socialdemocracia, dar una orientación política a los movimientos de masas y avanzar en la progresiva unidad de la izquierda.

Todo ello vinculado al proyecto estratégico de construcción del socialismo y al logro, a medio plazo, de una alternativa de gobierno. Consideramos que las fuerzas que podían ser sujetos de este frente de izquierdas van desde quienes queremos construir el socialismo hasta fuerzas reformistas, incluyendo aquellas que representan intereses parciales antimonopobstas, nacionales y anflimperialistas, y luchan decididamente por la paz.

En concreto, afirmamos que las diferencias ideológico-políticas no constituyen un obstáculo, por nuestra parte, para colaborar con todos aquellos que lo deseen para luchar por la paz, por las reivindicaciones sociales y nacionales de los pueblos de España y por todos los puntos programáticos que puedan configurar una política de izquierdas.

Lograr la unidad

En todo este proceso mantenemos firme nuestro propósito de lograr la unidad de todos los comunistas y recomponer el gran partido comunista, asentado en bases ideológicas, políticas y orgánicas claras, que es necesario para los trabajadores y los pueblos de España y para la profundización de la democracia. Hemos trabajado a fondo para que todos aquellos que se reclaman como comunistas estuvieran en Izquierda Unida. Si así no ha sido, no es nuestra responsabilidad.

En cualquier caso, la unidad de los comunistas podrá construirse en mejores condiciones en un marco de avance del conjunto de la izquierda que sitúe a los trabajadores en una posición más favorable para la defensa de sus intereses. Apostando por la catástrofe electoral y el extraparlamentarismo, en las condiciones políticas actuales, se puede hacer bien poco por la unidad y por la opción comunista.

Pero, con ser todo ello importante, lo urgente y necesario es dar respuesta a las exigencias que se manifiestan en lo más profundo de nuestra sociedad, en lo más dinámico del pueblo español, y muy especialmente en lo más consciente de la clase obrera. Si no se hace, el partido comunista pierde su razón de ser.

Por eso estamos en Izquierda Unida. Y viene bien recordar aquí aquella frase de Machado: "Caminante, no hay camino, se hace camino al andar".

es secretario general del Partido Comunista de los Pueblos de España. Candidato de Izquierda Unida al Congreso de los Diputados por la provincia de Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de junio de 1986