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Fuga de un preso en la cárcel de Carabanchel cuando era conducido por la Guardia Civil

Un detenido, Santiago Martos, escapó de una cuerda de presos el pasado miércoles, en Madrid, al aprovechar una confusión de la Guardia Civil en el hospital Penitenciario de Carabanchel, según fuentes penitenciarias oficiosas. El recluso procedía de Bilbao e iba a ser trasladado al penal de primer grado de El Puerto de Santa María en la próxima semana, según las mismas fuentes informativas.

Santiago Martos, recluso procedente de un establecimiento penitenciario de Bilbao, se fugó el pasado miércoles por la tarde al aprovechar, al parecer, un momento de confusión de los miembros de la Guardia Civil que custodiaban la cuerda de presos al trasladar en camillas a otros tres reclusos al hospital Penitenciario de Carabanchel (Madrid), según fuentes penitenciarias oficiosas que no han precisado las circuntancias de la fuga.Martos debía ser trasladado el próximo miércoles al penal de primer grado de El Puerto de Santa María (Cádiz), según las mismas fuentes. Los penales de primer grado acogen una población reclusa considerada en el argot penitenciario como peligrosa.

Fuentes del gabinete de prensa de la Guardia Civil manifestaron ayer que carecían de información al respecto. Fuentes oficiales de la prisión de Carabanchel confirmaron la fuga de un recluso, aunque manifestaron la "imposibilidad de informar por no ser competencia de esta institución".

Según fuentes penitenciarias no oficiales, la fuga de Martos se produjo antes de que hubiese sido puesto a disposición de las autoridades carcelarias. La Guardia Civil reparte habitualmente a los presos en las dependencias carcelarias que les corresponden (hospital, reformatorio o prisión). Al parecer, en un patio inmediato al hospital Penitenciario fueron descendidos del furgón de la Guardia Civil en el que se conducía a los reclusos tres de éstos, transportados en camilla por sufrir heridas de arma blanca. La operación coincidió con la entrada en prisión de una treintena de reclusos que regresaban de asistir a diligencias judiciales. Posteriormente, al hacer el recuento de los presos, se advirtió la falta de uno de ellos. La agencia Efe precisa al respecto que de los 23 presos conducidos por la Guardia Civil sólo ingresaron oficialmente 22 en el recinto de la cárcel de Carabanchel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de mayo de 1986