Usuarios y trabajadores culpan a Renfe de los últimos desordenes

Representantes de la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, entre los que se encontraban los de Leganés, Parla, Fuenlabrada, y del Sindicato Ferroviario de CC OO y de los comités de empresa de Renfe de los sectores de transportes (maquinistas, jefes de estación, factores) y comercial (revisores, fundamentalmente) han celebrado varias reuniones la semana pasada y ésta y han anunciado una serie de acciones de protesta por los continuos retrasos de los trenes de cercanías, que han sido la causa directa de desórdenes públicos y han propiciado el enfrentamiento entre usuarios y trabajadores de la compañía.Un portavoz de los asistentes a la reunión achacó a Renfe y al Ministerio de Transportes, Turismo y Comunicaciones la responsabilidad última de los incidentes de orden público, por el retraso, de hasta tres años que lleva la ejecución de las obras del citado Plan.

Las entidades representadas en las reuniones han decidido editar 100.000 ejemplares con las conclusiones de las mismas, que se repartirán entre los viajeros, así como la organización de asambleas en las localidades afectadas para dar a conocer su opinión. Asimismo, a partir del 1 de mayo se instalarán mesas en las principales estaciones para recoger firmas de los viajeros.

Los promotores solicitarán una entrevista con el director general de Infraestructuras, Antonio Alcaide, y el presidente de Renfe, Julián García Valverde.

"Hay que recordar los compromisos incumplidos por el Ministerio de Transportes y la dirección de Renfe para entender por qué los usuarios están hartos y porque reivindicamos el cumplimiento del Plan de Cercanías aprobado en 1979% dice un comunicado hecho público ayer. "Este plan que, en principio, y teniendo en cuenta el crecimiento de la población, ya fue confeccionado con retraso, no se ha cumplido ni en fechas ni en obras ni en gasto". Se da el caso de actuaciones que se empezaron por las fechas que tenían que estar terminadas, como las de la cuádruple vía Villaverde Bajo-Atocha, que estaba prevista para 1982 y aún está en obras.

Los promotores reivindican la aceleración de los trabajos, la implantación de un billete único para los distintos tipos de transporte (Renfe, metro y autobús), la existencia de unidades de reserva en las estaciones importantes, especialmente en las horas punta, el aumento de unidades y ampliación de horarios, la revisión diaria en los sistemas e instalaciones eléctricas, en previsión de posibles averías, y la construcción de apeaderos en los núcleos de población con demanda suficiente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 29 de abril de 1986.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50