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El auditorio de la Casa de Campo, escenario este año de la 'movida' de San Isidro .

El auditorio de la Casa de Campo, totalmente remodelado y con un aforo de 70.000 personas, será este año el escenario de la movida de las fiestas de San Isidro, que comienzan el 9 de mayo. A la inevitable música pop se unirán los cantautores y los intérpretes de jazz y música folk. No faltará tampoco, entre un público de todas las edades y gustos, quien se decante por el popular chotis bajo la batuta de Luis Cobos o los sonidos del arpa de Nicanor Zabaleta, en el teatro Real. El Ayuntamiento se ha gastado en estas fiestas cerca de 100 millones de pesetas.

La limpieza del río Manzanares ha frustrado este año un ambicioso proyecto que no hace mucho tiempo habría provocado más de una sonora carcajada: la celebración en sus aguas de un campeonato europeo de pesca. El alcalde, Juan Barranco, apuntó la posibilidad de incluir este evento en el programa de festejos del próximo año, que ofrecería a los pescadores -"dentro de unos límites"- la posibilidad de compartir su afición con remeros y piragüistas, que para entonces surcarán el exiguo caudal del Manzanares.Otra promesa, la de habilitar el moribundo auditorio de la Casa de Campo para grandes actuaciones musicales al aire libre, sí se verá cumplida -al menos parcialmente- para permitir la actuación del grupo británico The Kinks, el próximo 10 de mayo. El norteamericano James Brown y una variada representación de lo último del pop español se alternarán a lo largo de una semana de actuaciones.

El cantante Ramoncín y la Orquesta Mondragón acompañarán en sus actuaciones a grupos como Gabinete Caligari, Círculo Vicioso, El Último de la Fila, Desperados o Los Secretos, uno de los grupos pioneros de la movida. El auditorio será también el escenario, el 14 de mayo, de la final del IX Trofeo de Rock Villa de Madrid.

El tenor Plácido Domingo será este año quien dé la bienvenida a las fiestas en la tarde del 9 de mayo. La plaza Mayor soportará ese día el tráfago constante de los madrileños incondicionales al pregón, que probablemente invocarán al santo para que aleje en esta ocasión la perpetua amenaza de lluvia que pende año tras año sobre las fiestas.

Baile de gigantes

Poco después del pregón se abrirá paso entre la multitud el esperpéntico baile de gigantes de Madrid, que incorpora este años cuatro nuevas parejas diseñadas por el director escénico Miguel Narros. Los mojigongos y las destrozonas -ocho diablillos bulliciosos que pondrán el acento profano a la fiesta- servirán de escolta a la comitiva, formada, entre otros, por Goya, la Duquesa de Alba, San Isidro y Santa María de la Cabeza.

La música clásica se incorpora este año a los festejos en el singular marco del teatro Real. La soprano Victoria de los Ángeles, el guitarrista Narciso Yepes y el arpista Nicanor Zabaleta interpretarán piezas accesibles al gran público a un precio que rondará las 500 pesetas. El cantante Enrique Morente pondrá la puntilla en el Real con una fantasía de cante jondo para voz flamenca y orquesta.

Vive el chotis es una propuesta que incita a levantarse de la silla Y marcarse unos pases del popular baile madrileño. También es el título que el director de orquesta Luis Cobos ha elegido para el homenaje a un baile cuyos orígenes tienen mucho que ver con la polka alemana. El escenario de este concierto será el centro cultural del cuartel del Conde Duque.

El tradicional ambiente verbenero, con sabor isidril, se respirará nuevamente en Las Vistillas, donde están programadas actuaciones nostálgicas y concursos de chotis "sólo para mayores". Tampoco faltará este año la tradicional romería de San Isidro, en la pradera bautizada con el mismo nombre.

Los menos grandes tendrán su cita obligada en el Templo de Debod, donde payasos, malabaristas y contorsionistas actuarán bajo la carpa del Gran Circo de Madrid, instalada durante una semana junto al Templo de Debod. Un dragón-tobogán de cuatro metros de alto y nueve de largo será bautizado el día 10 en la plaza Mayor y regará luego con aire festivo todos los distritos.

La entrada a los espectáculos es gratuita, a excepción de los conciertos de música clasica, jazz y cantautores. Estos dos últimos contarán con sus propios escenarios: el teatro Albéniz y el Palacio de los Deportes, que albergará también la actuación del cantante italiano Franco Battiato y una cumbre flamenca el día 14.

La música de Pedro Iturralde o Dave Thomas servirá de contrapunto para los incondicionales de Serrat, Luis Pastor o Víctor Manuel y Ana Belén. Barranco propuso a estos dos cantantes la adopción de su último tema a dúo, La puerta de Alcalá, como himno de estas fiestas y les emplazó a una actuación multitudinaria en el mismo monumento. "Ese día", comentó Barranco, "taparíamos esa barbaridad que construyeron a espaldas de la puerta de Alcalá". Se refería, claro, a la torre de Valencia.

Un aforo para 70. 000 personas

Los obreros trabajan a marchas forzadas para poder estrenar el auditorio del recinto ferial de la Casa de Campo el próximo 10 mayo, fecha prevista para la finalización de la primera fase de acondicionamiento del lugar, con un aforo aproximado de 70.000 personas. Las obras de esta primera fase han costado 70 millones de pesetas.El escenario del renovado auditorio no desmerecerá del que se montó en el estadio Vicente Calderón para los Rolling Stones. Al mismísimo Mick Jagger le habría sobrado espacio para exhibir sus habituales piruetas sobre una plataforma de 800 metros cuadrados. Una visera de 16 metros de alto y una visible pasarela azul de 80 metros de largo completarán un complejo entramado pensado para agotar todas las posibilidades electrónicas para este tipo de espectáculos. El proyecto es obra del arquitecto Salvador Pérez Arroyo.

Más de 300.000 watios alimentarán el amplio despliegue de iluminación a potencia e sonido, superior a los 50.000 watios, será amortiguada por pantallas e hileras de árboles para no ocasionar molestias a los edificios de viviendas que se encuentran a unos 200 metros del auditorio.

Pero el renovado recinto tardará unos meses en ofrecer su aspecto definitivo. Para entonces dispondrá también de una gran pantalla de video, un amplio espacio habilitado para camerinos, una cabina desde la que se podrá supervisar el espectáculo y una amplia zona de esparcimiento en sus alrededores. En pocos días, el paseo de Camoens y la castigada hierba del parque del Oeste serán un recuerdo para los incondicionales de la movida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de abril de 1986

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