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LA TRAGEDIA DEL 'CHALLENGER'

El viaje número 25

El programa del transbordador de la NASA fue aprobado oficialmente el día 5 de enero de 1982 por el presidente Richard Nixon. Este proyecto no se ha visto beneficiado por el mismo apoyo gubernamental y financiero que recibió el programa Apolo, al que el presidente John Kenedy y el Congreso dieron carta blanca para que los norteamericanos fueran los primeros en alcanzar la Luna.El transbordador espacial constituyó un verdadero desafío tecnológico. Es la primera nave parcialmente recuperable y disponible para nueva utilización. Despega verticalmente, como un cohete, se estabiliza en órbita baja, como un satélite, y aterriza como un vehículo hipersónico en la atmósfera, que atraviesa como un planeador, para posarse sobre una pista como un avión.

La fracasada misión del transbordador Challenger hacía la número 25. Los primeros ensayos, iniciados en septiembre de 1976, se realizaron con la nave Enterprise. El primer lanzamiento del transbordador espacial se efectuó el 12 de abril de 1981, protagonizado por el Columbia, nave que había sido acabada en marzo de 1979. Esta primera unidad operativa realizó las cinco primeros vuelos del programa, durante los años 1981 y 1985, así como otro en 1983, durante el cual transportó un laboratorio espacial. El programa Columbia encontró grandes dificultades técnicas, especialmente con los depósitos de combustible y los generadores auxiliares de potencia del vehículo orbital.

El 4 de abril de 1983 comenzó su primera misión la segunda unidad, el Challenger, que ha realizado con este último diez vuelos. Las misiones del Challenger han sufrido aplazamientos y reparaciones continuas por problemas técnicos. A lo largo de los experimentos llevados a cabo en 1983, fue preciso en diversas ocasiones reparar sus motores o sus bombas, y en algunas ocasiones se procedió a su sustitución.

La tercera unidad, el Discovery, ha efectuado desde septiembre de 1984 seis viajes, entre ellos dos de carácter militar. El 24 de enero de 1985 inició la puesta en órbita de un satélite espía, que según la cadena de televisión CBS tenía la intención de captar las comunicaciones de la Unión Soviética.

Tanto el Pentágono como la NASA se negaron a confirmar o desmentir esta información, alegando que la misión espacial era secreta. En junio de este mismo año, el Discovery realizó un experimento militar consistente en hacer rebotar un rayo láser en el espejo instalado en el transbordador. Este aparato ha sufrido también numerosas reparaciones y retrasos debido a fallos técnicos, y en abril del pasado año, al aterrizar, tras realizar una misión de rescate de un satélite, reventaron lo neumáticos y se comprobó que tenía un agujero en el ala.

El Atlantis, cuarta y última unidad del transbordador espacial, inició en octubre del pasado año su primera misión, en el curso de la cual colocó dos satelítes de comunicaciones de uso militar en una órbita secreta. En noviembre, la tripulación consiguió construir y recuperar en la ingravidez una plataforma experimental en el espacio. También pusieron en órbita tres satélites.

La NASA tenía previsto realizar 15 misiones del transbordador espacial a lo largo de este año.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 29 de enero de 1986