Una finca de 7.000 metros cuadrados
El chalé de Ruiz-Mateos situado en Somosaguas, uno de los barrios residenciales de las afueras de Madrid, está ubicado en una finca de unos 7.000 metros cuadrados. La parcela está circundada por una valla protectora y sólo tiene otra edificación por detrás.La residencia tiene unos 1.000 metros cuadrados de planta. El piso bajo, aparte de la zona dedicada al garaje y trastero, consta de una entrada, un gran salón, un baño y un cuarto de juegos. En la primera planta está la cocina, el comedor, los baños y dormitorios y el despacho de Ruiz-Mateos. En la buhardilla está el dormitorio del matrimonio.
La casa está dotada de bastantes medidas de seguridad, según un portavoz de la familia. La valla es alta, la zona de jardín puede ser iluminada, la puerta de acceso al recinto es eléctrica, existen alarmas instaladas y la casa puede quedar bloqueada por unos cierres metálicos especiales. La vigilancia está encomendada a un matrimonio de guardeses.
En la residencia hay cuatro perros, pero sólo dos, pastores alemanes, son los únicos adiestrados y que ejercen una auténtica labor de guardianes. Los otros dos, una perra, también de raza pastor alemán, llamada Batsi, que le fue regalada a Ruiz-Mateos en Alemania, y un cooker, viven en el interior.


























































