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Socialistas y reformistas negocian para formar Gobierno en Baleares

Unió Mallorquina (UM) -que el pasado sábado rompió el pacto de Gobierno en Baleares con Coalición Popular (CP) y dejó en minoría parlamentaria al presidente regional, el aliancista Gabriel Cañellas-, está dispuesta a aceptar la propuesta formal para integrarse en un Gabinete de coalición con socialistas y nacionalistas de izquierda (Partido Socialista de Mallorca), según fuentes de UM, partido integrado en la operación reformista. Esta oferta fue formulada el pasado domingo por la Federación Socialista Balear-PSOE que preside Félix Pons.La concreción de este pacto supondría la caída del Gobierno de CP en la comunidad autónoma de Baleares y el retorno a la oferta inicial realizada a UM por los socialistas tras las elecciones de 1983. Socialistas y populares cuentan con 21 escaños en la cámara autonómica y los reformistas tienen ocho. Esta coalición permitiría la continuación de la actual legislatura sin elecciones anticipadas y sin trabas para celebrar el referéndum sobre la OTAN.

Jerónimo Albertí, presidente de Unió Mallorquina y del Consell Insular de Mallorca (organismo de la Administración autonómica circunscrito a la Isla), manifestó ayer que la oferta socialista "es buena" y que será estudiada en los próximos días con el fin de dar una salida a la actual situación de inestabilidad. Albertí descartó rotundamente unas elecciones anticipadas. En el mismo sentido, se manifestaron miembros de la ejecutiva del Partido Socialista de Mallorca, quienes declararon que la decisión final será adoptada tras las negociaciones sobre el programa de actuación del nuevo ejecutivo.

Félix Pons declaró recientemente, siguiendo la posición de su grupo mientras fue portavoz socialista en la Cámara balear, que la moción de censura sólo deberá efectuarse cuando existan condiciones reales para el cambio en el poder de la comunidad. Estas condiciones pasan por los votos de los reformistas de Albertí, ya que para ello son necesarios la mitad más uno de los votos de la Cámara, cosa que no se obtendría con la abstención de UM.

Las causas de la crisis, o al menos su detonante final, parecen concretarse en tres aspectos recientes de unas relaciones que en ningún momento fueron excesivamente satisfactorias: las declaraciones publicadas en la prensa local de miembros del Gobierno de AP en las que se minimizaba cualquier distanciamiento; un reciente ataque a Albertí por parte de un diario de Mallorca a raíz de la concesión de unas subvenciones; y por último, el paulatino avance de popularidad del presidente regional, Gabriel Cañella, entre el electorado rural de la isla, principal feudo de los reformistas.

Gabriel Cañellas mantuvo durante la tarde de ayer una reunión con los miembros de la coalicion en Baleares, al término de la cual se dirigió una propuesta de diálogo a Jerónimo Albertí con el fin de dar una salida satisfactoria a la ruptura del pacto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de octubre de 1985