El Parlamento portugués aprueba la liberalización de los alquileres
La ley de alquileres, aprobada por el Parlamento de Lisboa, es una de las medidas más controvertidas de las adoptadas por los diputados portugueses desde la restauración de la democracia.La nueva legislación, apoyada en el Parlamento por socialistas, socialdemócratas y democristianos, contra la oposición del grupo comunista y de los pequeños partidos, no tendrá efectos inmediatos, debido a la disolución del Parlamento, que impedirá la aprobación, en los próximos meses, de los decretos complementarios, pero para centenares de miles de inquilinos significa el fin de una era: los alquileres se encontraban bloqueados en Lisboa desde 1984 y en el resto del país desde 1975.
Considerada absurda y socialmente injusta, la situación no fue alterada en los últimos años por el miedo, justificado, de los sucesívos Gobiernos ante la previsible repercusión de un brusco aumento de los alquileres sobre el nivel de vida, ya bastante degradado, de amplios sectores de población.
Los comunistas y la izquierda en general, sin contestar la necesidad de alterar esta situación, consideran la revisión de la legislación vigente como inoportuna en un momento de crisis, con un elevado número de parados, empleados con salarios desfasados, y después de una quiebra del poder adquisitivo de los salarios, cercano al 20% en los tres últimos años.


























































