El Premio Calderón de la Barca
Con respecto a la carta de Jósant Ferrándiz (2 de febrero) acerca del Premio Calderón de la Barca, del que fui jurado, hago alguna aclaración para evitar que queden mal informados aquellos a quienes interesa el tema. Recibí las obras (35) con meses de antelación a la fecha de reunión del jurado. Algunos de los miembros llevaban varios fólios manuscritos con las notas de sus lecturas; otros llevaron las obras preseleccionadas, y en las conversaciones todos mostraron un conocimiento serio de las obras que se comentaban.La recomendación del jurado para que se modifiquen las bases no tiene carácter restrictivo, sino al contrario. Se trata de que se considere como autores noveles a aquellos que quizá han visto representada una obra suya una o dos veces por un grupo de aficionados o que la han publicado, quizá a su costa, en una edición ocasional; en general, que no puedan considerarse como profesionales, y que con las bases actuales están excluidos. Se habló de la posibilidad de que la condición de novel se objetivara incluyendo en ella a quienes no hayan recaudado una cantidad mínima (por fijar) como derechos de autor. Nada, naturalmente, que restrinja la presencia de los que ni siquiera han alcanzado esos mínimos.
Es natural que Jósant Ferrándiz, autor de dos obras presentadas a este concurso, se sienta herido al verse incluido en los que no han alcanzado la calidad suficiente; tiene derecho a dudar de la capacidad del jurado. Pero la información real es distinta de como la presenta.-


























































