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Pisani propone un referéndum en Nueva Caledonia sobre la independencia

Edgar Pisani, delegado especial M Gobierno de Francia para Nueva Caledonia -donde hace un mes se registraron violentos incidentes originados por independentistas-, ha propuesto la celebración de un referéndum en el que los habitantes de esa colonia francesa decidan sobre la independen cia de su archipiélago, ocupado desde 1863. Pisani ofrece también la posibilidad de mantener el actual estatuto de autonomía. El resultado de la convocatoria es incierto, y será difícil evitar el enfrentamiento de las dos principales etnias: la canaca, independentista, y la caldoche (de origen europeo), favorable a la actual Nueva Caledonia francesa.

El plan Pisani consta esencialmente de la propuesta de celebración de un referéndum sobre la autodeterminación en el archipiélago en julio de este año. Los neocaledonios tendrían que responder a dos preguntas: ¿Desea usted el mantenimiento del estatuto de septiembre de l984?" (es decir, del actual estatuto autonómico, que ha dado a la isla un Gobierno conservador, representante de los caldoches); y "¿aprueba usted la constitución de Nueva Caledonia como un Estado independiente asociado a Francia, según la posibilidad que prevé el artículo 88 de la'Constitución francesa?".Uno de los problemas más arduos que se le planteaban al delegado gubernamental era resolver la naturaleza del electorado que participaría en el voto; los canacos exigen que sólo ellos, que se consideran los auténticos originarios de la isla, deben depositar el voto en las urnas. Los caldoches son mayoría y pondrían en peligro el resultado que persiguen los independentistas. Pisani ha resuelto que participen en el rereféndum todos los ciudadanos que viven en Nueva Caledonia desde hace un mínimo de tres años, lo que no parece modificar fundamentalmente la relación de fuerzas.

Si el resultado del voto fuese favorable al mantenimiento del estatuto de autonomía que fue concedido por París, todas las instituciones creadas por ese texto entrarían en funciones inmediatamente. En caso contrario, la independencia de Nueva Caledonia sería efectiva a partir del 1 de enero de 1986. En este último supuesto, ningún neocaledoniano se vería obligado a adoptar la nueva nacionalidad y nadie sería forzado, si rechazara esa nacionalidad, a abandonar la isla; permanecería en ella como residente privilegiado.

La presencia de Francia en el eventual nuevo Estado independiente caledoniano se manifestaría mediante un contrato de, asociación entre ambos Estados; de acuerdo con ese texto, la República Francesa continuaría siendo la responsable absoluta de la defensa del nuevo Estado y también de la seguridad pública de todo el territorio.

Éstas son las líneas generales del proyecto destinado a resolver la cuadratura del círculo que es el problema caledoniano. El primero que ha de pronunciarse sobre el plan de Pisan¡ es el Gobierno, y más adelante tendrá que hacerlo la Asamblea Nacional, al aprobar o no el proyecto de ley que le presente el Ejecutivo.El proyecto, como se suponía, plantea abiertamente la cuestión de la independencia de la isla. Las primeras reacciones en Francia son negativas, en general, por parte de la oposición ,conservadora liberal. En la isla, los independentistas están divididos: los más radicales no quieren saber nada que no responda a la independencia sin más; los otros creen entrever una solución en el plan Pisani,- para la mayoría de la otra etnia, la caldoche, la propuesta de Pisani es una charlatanería que conducirá a la independencia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de enero de 1985

Más información

  • El delegado del Gobierno francés ofrece el mes de julio como fecha para la consulta