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Europa y la reunión de Dublín

La reunión en la cumbre de la Comunidad Europea en Dublín ha tenido mucho más éxito, desde un punto de vista práctico, de lo que se podía esperar. Los jefes de Gobierno, finalmente, lograron romper el impasse en los problemas más graves que habían bloqueado las negociaciones con España y Portugal durante mucho tiempo y llegaron a un acuerdo que controla el presupuesto de la Comunidad para el futuro. ( ... )Sin embargo, como resultado de su grave preocupación con los problemas del ingreso de España y Portugal, los jefes de Gobierno tuvieron poco tiempo para discutir cuál era la mejor solución para dar un nuevo impulso político al desarrollo interno de la Comunidad.

Esto es lamentable, pero inevitable. Un relanzamiento de la Comunidad es obligado; pero si la ampliación tenía alguna posibilidad de llevarse a cabo a comienzos de 1986, las negociaciones con España y Portugal debían concluirse dentro de pocas semanas. Los delicados problemas planteados por la Comisión Disioge pueden esperar unos meses; las negociaciones para el ingreso no pueden dilatarse más. ( ... )

Hay que decir que la Comisión Dooge vuelva a su trabajo, puesto que su informe revela graves y agudas discrepancias sobre reformas institucionales y políticas con predecibles reservas de Grecia y Dinamarca y, con menor entidad, del Reino Unido e Irlanda.

15 de diciembre

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