Rudiger Nehberg
se dedica en su Hamburgo (RFA) natal a la pastelería, pero en su documento de identidad podría tranquilamente poner: "de profesión: sus aventuras". Una de sus últimas escapadas ha consistido en atravesar la selva del Amazonas con lo puesto, sin armas ni alimentos, y convivir durante unos días con los últimos indios libres de Brasil. Su larga experiencia (anteriormente había recorrido Europa, Asia y África en bicicleta) le ha permitido escribir un manual del aventurero, en el que cuenta un sinfín de trucos para salir adelante en cualquier situación. Antes de su partida para Brasil, Rudiger Nehberg se preparó física y psíquicamente para su gran aventura: recorrió 1.000 kilómetros a pie por la República Federal de Alemania sin dinero ni comida, aunque, eso sí, le sirvieron de alimento los gusanos, saltamontes y otras exquisiteces similares que encontró por el camino.


























































