Ir al contenido
_
_
_
_
Gente

Miguel Mikelajáuregui

regresaba a Irún desde el puerto de Pasajes con su furgoneta cargada de pescado, cuando un jabalí se cruzó en su camino. Tal circunstancia trastocó su condición de pescador por la de cazador. El vehículo quedó abollado y el atropello se produjo sin remedio. La unica intervención en el caso de Mikelajáuregui, una vez pasado el susto, consistió en recoger al animal muerto, que dio 52 kilos de peso.

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_