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Los beneficios del Banco de España durante 1984 ascenderán a 75.000 millones de pesetas, según las últimas previsiones

El Banco de España tendrá durante 1984 unos beneficios -ingresos para el Estado- algo superiores a 75.000 millones de pesetas, según las últimas estimaciones de la entidad. Esta cifra resultará ampliamente superior a los 46.000 millones de 1983 dados a conocer el pasado verano y analizados ayer por la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos, que decidió elevar las cuentas al Consejo de Ministros. Pero su comparación homogénea, según fuentes de la Administración, requiere tener presente que el banco emisor ha pasado al Estado unos costes anuales cercanos a los 300.000 millones de pesetas. Sin éste y otros cambios en la política monetaria, habría arrojado pérdidas cercanas al nuevo coste cargado al erario público.

Las cuentas de 1983 y la estimación de beneficios para 1984 fueron facilitadas después del verano al Ministerio de Economía y Hacienda. Tales resultados habrán de ser contabilizados por el fisco como ingresos: los del año pasado ahora y los de 1984 dentro de un año. Según la Administración, los resultados de 1984 serán de 75.670 millones de pesetas, casi el doble que en 1983.El gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, ha dicho que las causas de este aumento son muy complejas. Como principal factor positivo citó que el Estado ha reducido sensiblemente durante 1984 su recurso monetario, la tipo de interés cero". Como mayor reductor de beneficios, mencionó el fuerte aumento de reservas exteriores.

La crisis bancaria

Por su parte, las fuentes de la Administración resaltaron, al comparar los resultados de los dos últimos años, el hecho de que, por los cambios en la política monetaria, el Banco de España ha descargado desde 1984 en el Estado unos costes anuales próximos a los 300.000 millones de pesetas. Ello lastrará en ejercicios venideros los pagos de intereses a cargo del erario público.La modificación de mayor envergadura en la política monetaria estriba en que cerca de dos billones de pesetas retirados el sistema financiero mediante certificados de regulación monetaria han sido renovados y transformados en pagarés del Tesoro. Los tipos de interés pagados a bancos, cajas de ahorro y otros intermediarios financieros por dichos certificados costaron el año pasado al Banco de España 275.074 millones de pesetas, cifra superior en un 76% a los 156.710 millones satisfechos a tales entidades en 1982.

Con la conversión de certificados de regulación monetaria en pagarés del Tesoro, en su doble vertiente teórica de pagarés para financiar el déficit del Estado y pagarés para retirar dinero del sistema con el fin de controlar la masa monetaria, los costes financieros del Estado casi se duplicarán durante el presente año. En lugar de los 290.000 millones de pesetas previstos, probablemente superarán los 600.000 millones, debido fundamentalmente a que el saldo total de pagarés (los existentes más los derivados de la conversión) ha crecido paulatinamente hasta superar recientemente los cuatro billones de pesetas.

Al asumir la opinión de que los certificados fueron lanzados para controlar la masa monetaria -función encomendada al banco emisor-, pero porque el Estado la descontroló al recurrir masivamente a la máquina de hacer billetes, el Ministerio de Economía y Hacienda y el Gobierno reconocieron como deuda propia la procedente de los certificados. No obstante, algunos expertos consideran evidente que los certificados han financiado también, y por doble vía, la crisis bancaria. Si el Banco de España no hubiera tenido que otorgar con este motivo créditos blandos por más de un billón de pesetas hasta finales del pasado año, las necesidades de retirar dinero del sistema habrían sido menores. Además, las entidades financieras no se hubieran podido colocar sobrantes de liquidez en certificados que llegaron a cotizarse al 22% en el verano de 1983.

Menor recurso del Estado

Pero el Banco de España no sólo se ha librado con esta operación de pagar cerca de 300.000 millones. Al emitir más pagarés en lo que va de año, el Tesoro ha podido devolver al banco emisor, hasta el 8 de octubre pasado, 1.305.008 millones de pesetas, mientras que en las mismas fechas de 1983 había sacado del banco emisor "a tipo de interés cero" 703.285 millones de pesetas. Es es el hecho positivo citado por el Gobernador.En cuanto al factor negativo, aunque parezca contradictorio, se explica en que gran parte de los ingresos del Banco de España durante los últimos años procedió de la pérdida de reservas de divisas (cada dólar vendido con este motivo estaba contabilizado a 74 pesetas, y el banco emisor lo cobraba a más de 100). Las reservas de divisas bajaron de 11.741 millones de dólares a 6.024 millones entre diciembre de 1980 y junio de 1983. A partir de este momento el negocio se truncó, porque en el año transcurrido desde entonces se han recuperado las pérdidas de los tres anteriores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 24 de octubre de 1984

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