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Primera División: el Barcelona sigue sin conocer la derrota

Reacción goleadora del Osasuna ante un Sevilla imbatido

Manolo Cardo, el entrenador del Sevilla, al final no se lo creía. El público que ayer acudió a El Sadar, tampoco. Y es que era dificil entender cómo el Sevilla que, de dominar completamente la situación frente a un Osasuna desarbolado, sin ideas y sin delantera, pasaba a perder estrepitosamente el partido. Y todo en un minuto, tiempo suficiente para que el Osasuna marcase sus dos primeros goles.Si en los primeros 60 minutos el Sevilla -equipo que ayer perdió su imbatibilidad en esta Liga dominaba con tranquilidad a su desorientado rival y creaba buenas ocasiones de gol (una de las cuales fue evitada de forma inverosímil por Vicuña), la situación cambió tras el golazo de Bustingorri y el estrepitoso fallo, un minuto después, de Buyo, que le costó a su equipo el segundo gol. De ahí al final, el conjunto andaluz, que exhibió una gran técnica, se hundió literalmente en el campo ante el vendaval de juego osasunista.

Los jugadores navarros, que hasta entonces habían contado con suerte, ya que los delanteros sevillistas no andaban muy finos, despertaron de su letargo y machacaron completamente al conjunto andaluz pese a los intentos desesperados de Francisco y A. Álvarez por poner un poco de orden en el desorientado equipo de Manolo Cardo. Buyo era un manojo de nervios y la defensa era incapaz de sujetar a la bullidora delantera osasunista, en tanto que los hombres punta del equipo sevillano intentaban, sin éxito, realizar algunas jugadas. Buyo resultó el jugador más perjudicado por este resultado y por doble motivo. Buyo hacía gala de su valía con un palmarés brillante en el Sevilla, equipo que había encajado un sólo gol a lo largo de seis jornadas. Había sido relegado hace escasos días de la selección nacional por Zubizarreta y esta goleada viene en el momento en el que más intentaba demostrar su valor.

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